Premio a la astucia empresarial

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GUSTAVO RIVAS

Crónica | Noveno aniversario del Club Financiero Vigo La entidad entrega la medalla de oro a Ángel López Soto y homenajea a su fundador, Salvador Fernández, en un acto en el que no faltaron las demandas a la clase política

17 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El Club Financiero Vigo conmemoró ayer su noveno aniversario, que tuvo como actos centrales la entrega de la medalla de oro al empresario y ex presidente del CFV, Ángel López Soto, y el descubrimiento de un busto en honor a Salvador Fernández Troncoso, fundador de esta entidad. Junto con los homenajeados, los actos estuvieron protagonizados por el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, la ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, la alcaldesa de Vigo, Corina Porro, y el propio presidente del CFV, Juan Güell. El máximo directivo de la entidad destacó de Salvador Fernández la «gran visión de futuro» y la capacidad para unir y potenciar «al sector más relevante de esta ciudad: Sus empresarios». La escultura, que ocupará a partir de ahora un lugar de honor en el club, no es más que «un acto de justicia y un sincero testimonio del agradecimiento de los socios» a su fundador. Por su parte, Salvador Fernández Troncoso, que mostró su gratitud y emoción por el acto, manifestó su orgullo «por haber podido contagiar mi fe en el proyecto» al grupo que propició su puesta en marcha, y apostó por que «el contagio continúe, que no haya vacuna que nos detenga y que sigamos creciendo para que Vigo ocupe, a todos los efectos, el puesto que le corresponde». La concesión de la medalla de oro a Ángel López Soto es fruto del acuerdo unánime de la junta directiva, que quiso con esta distinción reconocer el papel y la contribución de este empresario al desarrollo económico del área metropolitana. Ángel López Soto, nacido en Ribadavia y afincado en Vigo desde hace 42 años, es propietario de la empresa que lleva su nombre, dedicada a la elaboración de productos pesqueros, y tiene importantes participaciones en Iberconsa, Hiperxel y Procsa. Con 300 empleados y una facturación anual de 60 millones de euros, recientemente ha puesto en marcha una planta de elaboración de pescado en Ghana, con más de 60 trabajadores. «Vigo necesita decenas de hombres y mujeres como tú», dijo Juan Güell, quien, en un emotivo discurso, aludió a que «el club tenía una deuda contigo y pensamos que ya era hora de saldarla». La medalla le fue impuesta por el presidente de la Xunta, en un acto solemne que tuvo lugar en el salón principal del CFV. Ángel López Soto, que quiso compartir la medalla con su familia y sus trabajadores, centró su intervención en el agradecimiento a Vigo, «una ciudad que contagia dinamismo y ganas de crecer, que se adapta con una sorprendente rapidez a los cambios, que cautiva y sorprende a los que vienen de fuera». Generosidad En un tono más político, y antes de la cena-homenaje, Güell aprovechó la presencia del presidente de la Xunta para decir que «cuando pedimos inversiones, no lo hacemos por capricho», al tiempo que reclamó la atención a las demandas del área metropolitana para poder aprovechar al máximo las condiciones de una economía cada vez más global. El presidente del CFV apeló a la generosidad de las formaciones políticas para que en todo momento antepongan las necesidades de la ciudad de Vigo a las oportunidades políticas y partidistas. Hizo especial hincapié en que se apoyen la ampliación y desarrollo del puerto vigués y recordó la necesidad de que la ciudad cuente con un Plan General Municipal (PGOM) cuanto antes. «Estos retrasos están produciendo serios problemas al desarrollo económico y social de Vigo», subrayó.