Adiós a los jóvenes inventores

VIGO

Crónica | Despedida en el Club Financiero La clase política y empresarial se reunió ayer para dar su espaldarazo a los miembros de la Asociación Juvenil Doira que van a lanzar un minisatélite en Estados Unidos

15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Sergio Pego está dando los últimos retoques al software del satélite vigués que surcará el cielo de Nevada. El hijo del director general de Caixanova es uno de los integrantes del equipo científico de jóvenes vigueses que llevará el nombre de la ciudad hasta Estados Unidos. A partir del próximo miércoles se celebra allí un certamen de satélites construidos por estudiantes. La iniciativa de la Asociación Juvenil Doira ha obtenido el respaldo del mundo empresarial y de las instituciones políticas. Este apoyo se tradujo ayer en un masivo acto de despedida, que tuvo lugar en el Club Financiero, al que asistió la alcaldesa, Corina Porro y el director xeral de I+D+i de la Xunta, Salustiano Mato. El director del Club Financiero, Jesús Bahíllo actuó de anfitrión y en el evento participaron numerosos empresarios y miembros de la sociedad civil viguesa. Entre los que acudió al Club Financiero estaba el concejal de Hacienda, Javier Guerra, en su faceta de empresario ya que patrocina a los estudiantes a través de la marca de ropa deportiva que comercializa, El Niño. Se trata de prendas que usan habitualmente los surferos que, en este caso, se han diseñado especialmente para los surcadores del espacio. Los estudiantes que partirán el domingo hacia Estados Unidos son Juan García Romero, Nicolás Cuevas, Víctor Pereira, Fernando Gallego, Adrián Bas y Sergio Pego. Estos jóvenes oscilan entre 15 y 17 años de edad. La prueba que tienen que superar es lanzar al espacio un minisatélite que situarán a 4.000 metros de altitud. Una vez allí el ingenio tiene que moverse por sus propios medios tecnológicos y regresar a la Tierra y aterrizar en un circulo de cien metros de diámetro. Únicos de Europa En el desierto de Black Rock se van a dar cita 120 participantes de 25 grupos. Los hay de Estados Unidos, Canadá y Japón. La Asociación Juvenil Doira es la única representante europea. El certamen del desierto de Nevada está dirigido por Bob Twiggs, que es el director del Laboratorio de Desarrollo Espacial y experto en minisatélites económicos. Este profesor ejerce como docente en la Universidad de Stanford, centro en el que trabajó como investigador de matemáticas el director de la asociación Doira, Fran Presas. Twiggs es un fanático de los cohetes y de los artefactos voladores y quiere que los estudiantes pongan en práctica los conocimientos teóricos que reciben en clase. Twiggs asegura que algunos acaban trabajando como ingenieros en la Nasa. En la recepción de ayer la alcaldesa tuvo palabras de elogio para los jóvenes y la Asociación Juvenil Doira de la que dijo que la formación humana integral que imparte les han permitido alcanzar estas cotas. La regidora dijo que el futuro de Vigo está garantizado con «jóvenes como éstos». El certamen del desierto de Nevada está dirigido principalmente a estudiantes universitarios de Ingeniería Aéreo Espacial y aficionados a ella. En el caso de los estudiantes de Vigo todavía están en bachillerato aunque alguno de ellos va a empezar la carrera de Ingeniería a fin de mes. Los estudiantes que viajarán mañana hacia Estados Unidos se van a hartar de mirar al cielo puesto que tienen que tomar varios vuelos: primero Vigo-Madrid; después Madrid-Chicago; de Chicago irán a Los Ángeles y desde allí a Reno, la capital de Nevada, el estado de los casinos. Todo este periplo no les va a suponer ningún coste para las familias de los jóvenes puesto que las empresas, entre las que se cuenta el Centro Tecnológico de la Automoción o Telefónica, patrocinan el evento. Pero para llega al desierto de Nevada, los jóvenes y su monitor, David Pérez Piñar han tenido un trabajo muy duro y se han pasado desde marzo trabajando en el proyecto. En este verano han perdido, investigando en la sombra, muchos ratos de sol que ahora recuperarán con creces en el desierto.