Perder un kilo por semana

VIGO

Reportaje | El problema de la obesidad Los que han probado la «no dieta» de Hansel, un invento de un italiano afincado en Vigo, están satisfechos por adelgazar comiendo

13 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Telmo Bouzas se siente ligero como una pluma cuando acude a bailar tres veces por semana. Antes, aún realizando el mismo ejercicio, no adelgazaba. «Tenía dificultades para atarme los zapatos. Me molestaba agacharme». Ahora ha bajado de 91 kilos a 84. Este ATS acaba de pasarse un mes de vacaciones en Argentina disfrutando a diario de la carne a la parrilla. No perdona un buen bife. Su actual buen humor se lo debe a la radio. «Escuché a Anselmo en una emisora y me entrevisté con él. Le dije que estaba dispuesto a seguir su método, pero que no iba a renunciar a comer». «Desde mayo he perdido siete centímetros de cintura y he bajado en la báscula de forma suave», relata Bouzas, que cuenta que «no me privo de un cocido». Antes había intentado llevar a cabo diferentes dietas. «Había dejado de comer algunas cosas y me cabreaba» El secreto de la dieta consiste en no beber agua durante las comidas, sino un poco de vino, y masticar lentamente. Es la «slow food» a la italiana. Su inventor es Anselmo Balzola, un italiano que durante mucho tiempo se dedicó al mundo textil y que después de estar a punto de irse al otro barrio por comer en exceso investigó sobre la manera de mejorar la salud. Mejora de la salud Los beneficios del método para adelgazar no son únicamente estéticos. En el pasado mes de junio Bouzas tenía las transaminasas por las nubes. Le han bajado a ras de suelo. Alfonso Vilares, un funcionario que ha probado también la no dieta de Hansel, no ha disminuido tanto de peso, pero se encuentra mejor. «Antes tardaba unos quince minutos en comer, ahora empleo media hora». Los que se someten al método de Balzola pueden comer de todo, eso sí, masticando muy despacio de manera que acaban ingiriendo un puré muy fino y muy insalivado, ya que está prohibido tomar agua mientras se come. Al despertarse hay que beber dos vasos del líquido elemento y entre las comidas se puede beber el agua que se quiera. Algunos de los que han probado el método han comenzado a catar el vino: «Antes no lo probaba y ahora tomo un poco, me dura una botella una semana», comentan. El padre de la idea, Anselmo Balzola, pronunció una conferencia en el salón de actos de Matamá y el sábado intervendrá en el centro cívico de Teis para detallar su sistema. A partir del jueves día 21, Balzola comenzará lo que él denomina un máster teórico práctico sobre una nueva cultura nutricional y la no dieta de Hansel. El curso dura diez semanas y se celebrará los jueves en el salón parroquial de San Pablo, en la calle San Roque del barrio del Calvario. En cada sesión, los alumnos realizan una práctica consistente en comerse un rico bocadillo «equivalente en poder nutritivo a una comida completa», asegura Balzola, que recuerda que «unos quince mil vigueses viven sometidos a la tiranía de la dieta. «Los expertos en psicología y nutrición recuerdan que los regímenes milagrosos pueden constituir un primer paso hacia la bulimia y la anorexia», parafrasea este italiano, que insiste en que su método no es una dieta.