«Los niños tienen que abrir sus manos para compartir»

VIGO

M.MORALEJO

Entrevista | Esmeralda de Saa

29 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Esmeralda de Saa lleva treinta años dedicada al mundo de la educación infantil. Hoy inaugura se tercer centro en la calle Hispanidad. El grupo O Xardín proporciona más de 70 empleos. -¿Qué papel juegan los preescolares en la educación de los niños pequeños? -Nuestra labor es fundamental y cada día son más los padres que valoran la actividad que realizamos. En primer lugar, porque damos a los niños y a las niñas la oportunidad de socializarse, interactuando con sus iguales, aprendiendo a convivir a querer y a compartir. -Esta etapa educativa ¿puede marcar su futuro desarrollo? -Está científicamente demostrado que los primeros años de vida son muy importantes para alcanzar el desarrollo integral de la persona, por la receptividad en estas edades. Son sacos sin fondo con enormes potencialidades, así que todo lo bueno que sembremos dará sus frutos mañana y eso les permitirá afrontar etapas educativas posteriores con más garantía de éxito. -¿Cómo son las primeras reacciones de los niños al pasar del entorno familiar al escolar? -Cuanto más pequeños son, mejor aceptan su nuevo entorno escolar. Es muy importante el período de adaptación. Pedimos a los padres que los traigan períodos cortos de tiempo, que luego irán incrementado de modo paulatino. De ser el centro de la casa se integra en un grupo social donde todo les resulta nuevo, donde aún no han establecido relaciones afectivas ni con sus iguales, donde ven competidores, ni con sus educadoras. Asimilar eso lleva su tiempo. Es básico que los padres les transmitan tranquilidad. -¿Qué capacidades se estimulan en cada uno de los ciclos de educación infantil? -En el primer ciclo se atiende sobre todo el desarrollo psicomotor, sensorial y afectivo social y tiene un marcado carácter educativo, en tanto que en el segundo ciclo desarrollamos las habilidades comunicativas, orales y numéricas, iniciamos el aprendizaje de la lectura, de una lengua extranjera, facilitamos múltiples experiencias y afianzamos el desarrollo de su autonomía personal. -¿Cómo actúan cuando un niño se pone demasiado mimoso o se muestra, por el contrario caprichoso y terco? -Primero, intentamos averiguar las causas de una determinada conducta. Muchas actitudes responden a llamadas de atención del niño al adulto para captar su atención. Nuestra reacción siempre es de tranquilidad y diálogo, dando respuesta a aquello que nos piden en su justa medida, sin caer en la sobreprotección ni tampoco generándoles inseguridad mostrando indiferencia. -¿Qué es lo más difícil para un niño en sus primeras relaciones sociales? -Ellos entienden que todo les pertenece en exclusiva porque en casa son el centro. De repente, se encuentran en la escuela y aquí tienen que abrir sus manos para empezar a compartir con los otros.