Los nacionalistas critican la medida y piden una solución rápida, pero evitan atacar al PSOE Caride advierte que Política Territorial podía haber suspendido el PGOM «pero quisimos minimizar el problema»
04 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El portavoz municipal nacionalista realizó ayer un verdadero ejercicio de acrobacia política. Henrique Viéitez atacó la suspensión del Plan General decidida por conselleiros socialistas de la Xunta (de cuyo gobierno forma parte el BNG) pero evitó el menor ataque al PSOE, partido al que ni siquiera mencionó. Muy al contrario, centró sus críticas en la alcaldesa, acusando a Corina Porro de falta de gestión y responsabilizándola del parón decretado por la Xunta. En rueda de prensa Viéitez aceptó que desde el Bloque se realizaron gestiones para evitar la paralización («puxemos os medios ao noso alcance», reconoció crípticamente), pero evitó cualquier otra precisión. A la vista del resultado parece evidente que la suspensión que el jueves avaló el propio presidente de la Xunta se realizó sabiendo que la parte nacionalista del gobierno autonómico estaba en contra. En este sector se encuadra el propio Daniel Pino, responsable hasta el pasado año de Consultora Galega, empresa que elaboró el Plan General ahora paralizado. La única imputación de Viéitez al PSOE fue acusarlo de coincidir con el PP para poner obstáculos al Plan General. En el caso de los socialistas resulta evidente que se oponen al documento que, sin embargo, fue aprobado con los votos de nacionalistas y populares. Precisamente desde que se produjo la paralización la alcaldesa Corina Porro; el concejal de Urbanismo, José Manuel Figueroa, y en los últimos días también el máximo dirigente del PP, Alberto Núñez Feijoo, no han cesado de atacar al PSOE por una decisión que no comparten. Deslealtad autonómica En la mañana de ayer se reunieron la alcaldesa y el presidente del PP. Feijoo lamentó la situación planteada «pues las administraciones públicas no están para deslealtades; es evidente que se está vivienda una auténtica carrera de obstáculos como lo pueden atestiguar los años de gestión del Plan General ahora paralizado». Este asunto, el de tiempos y plazos, también fue aludido por el portavoz nacionalista. Viéitez recordó que el Plan General comenzó a redactarse en octubre del años 2000 «prazo máis que excesivo para resolver o documento estratéxico da cidade». Su receta para salir de la crisis urbanística que atenaza a la ciudad es triple: «Moderación nas expresións, abrir canles de colaboración institucional e prazos cortos para, canto antes, proseguir coa tramitación do documento». El bando socialista también decidió hacer pública su postura convocando con urgencia una rueda de prensa. La portavoz municipal acompañó ayer a Mauricio Ruiz, responsable de asuntos urbanísticos. María Xosé Porteiro destacó que la medida de la Xunta tiene por objetivo aplicar normativas en vigor «que afectan a Vigo pero también a otros muchos ayuntamientos, algunos también importantes y regidos por el mismo partido que gobierna la Xunta». Aldabonazo de Santiago El aviso más contundente desde el lado socialista vino de la propia conselleira de Política Territorial. María José Caride mantiene en los últimos días la estrategia de responder a las críticas del PP y ayer no fue la excepción. La responsable de la tramitación del Plan General advirtió que ante la falta del estudio medioambiental podía haber suspendido la tramitación, en lugar de paralizarla hasta que se pronuncie la Consellería de Medio Ambiente. «Preferimos esta solución para minimizar el coste al ayuntamiento». Los responsables socialistas insisten en que lo ocurrido es de exclusiva responsabilidad del gobierno municipal. Exhiben el argumento de que tras la exposición pública que finalizó en abril del 2005 el documento tardó quince meses en llegar a la Xunta. Se preguntan por qué si el documento era tan urgente emplearon tanto tiempo en entregarlo a Política Territorial.