OPINIÓN | O |
20 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.A LA variada oferta de ocio se suman los atractivos paisajísticos de la ciudad y de las localidades próximas. Un Vigo siempre atractivo, vive el verano de un modo especial, descubrirlo es fácil, pero más en verano, donde uno puede pasearse y enamorarse de la ciudad. Atraen sus gentes, su ambiente, su oferta gastronómica, de ocio y de negocios. El turismo debe ser un sector estratégico, cuya evolución debe seguir acelerándose en busca de un mayor crecimiento, porque su desarrollo tiene repercusiones sociales y, por ello, debemos explotar al máximo su potencial. Más aún, si tenemos en cuenta que, diferentes estudios sitúan a este sector como el responsable del 11% de todo el empleo que se creará en Europa los próximos cinco años. Para atender a estas previsiones es imprescindible sumar esfuerzos para avanzar en una misma dirección por todos lo agentes implicados, y que no es otra que Vigo y su Mancomunidad, sea el principal destino turístico de Galicia. Un objetivo que requiere, entre otras cosas, ser consciente de la importancia que tiene atraer más visitantes para el desarrollo económico de la ciudad, reforzar la presencia de Vigo en el resto de España y en la UE, diseñando una oferta adecuada a la demanda de los propios turistas. En todos estos aspectos no tengo duda que se ha estado trabajando, pero el reto debe ser en plena colaboración con la iniciativa privada, continuar con esta tendencia y dar a conocer la marca ¡Vigo! Hay que buscar creatividades diferentes, emotivas, que llegue a un público más amplio a través de paquetes específicos. A todo ello, deberíamos sumar entre otras iniciativas, las visitas guiadas Descubre Vigo, el refuerzo de puestos de información turística distribuidos por toda la ciudad,¿ En definitiva, este verano, Vigo debería constituir el mejor destino para todos aquellos que quieran disfrutar, para conocer una ciudad que se está transformando y recuperando nuevos espacios, para convertirse así en una metrópoli global, no renunciando a su identidad y la de sus ciudadanos que deben ser los protagonistas y destinatarios de todas las propuestas.