La Xunta prohíbe la edificación en 14 zonas de la costa de Vigo

La Voz

VIGO

El Concello recalificaba para uso residencial varios ámbitos situados en torno a playas

03 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Nuevo varapalo de la Xunta al Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de Vigo. La Dirección Xeral de Urbanismo ha emitido un informe desfavorable en materia de costas en el que rechaza la edificación residencial prevista en catorce zonas de la franja litoral. Ordena al Concello clasificar el suelo afectado como «rústico de protección». Esto conllevará una revisión obligada y a conciencia de distintos ámbitos del planeamiento. El informe, firmado la pasada semana, consta de 29 puntos. De su lectura se desprende el interés de la Consellería de Política Territorial en proteger la franja costera de Vigo. En líneas generales se muestra restrictiva con las alegres previsiones del equipo redactor del PGOM y trata de preservar del hecho urbanizador espacios de servidumbre marítimo-terrestre de numerosos puntos comprendidos entre los concellos de Nigrán y Redondela. Las correcciones que ordena el departamento de la Consellería de Política Territorial se basan en la aplicación de la ley de Costas. Cabe recordar que la normativa autonómica, más restrictiva que la estatal, extiende la línea de protección del litoral a 200 metros, salvo casos especiales que deben estar justificados. Cómputos El director xeral de Urbansimo advierte que en unos casos el Concello propone recalificar el suelo para uso residencial cuando debe ser «rústico de protección de costas» y en otros lo califica dentro de sistemas generales, lo que permite computar edificabilidades en otros ámbitos. Pero uno de los aspectos más significativos del informe, en el que la Xunta muestra un mayor celo que el Ayuntamiento a la hora de salvaguardar espacios litorales, es la anulación de posibles urbanizaciones en el entorno de playas como O Vao, Samil, Argazada, Carril, Santa Baia y Agro. Las anulaciones encajan con la filosofía del Gobierno de Touriño de extremar la vigilancia y evitar la presión urbanística sobre la costa.