La Mirilla
13 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Así empezaba aquella canción infantil que nos proporcionaba la primera lección sobre velocidad. «Los de adelante corren mucho, los de atrás se quedarán», decía. Tan aparente perogrullada no lo es tanto en según qué casos. Por ejemplo, en Nigrán. Es bien cierto que allí algunos han corrido mucho, mucho para no llegar a ninguna parte. Bueno sí, a darse de bruces por no respetar el límite de velocidad. El caso es que no todos los miembros del gobierno que preside Alfredo Rodríguez Miralles andan sin vivir en ellos. Algunos (al menos alguna) mantiene su agenda de actos e inauguraciones como si no fuera con ellos. Que o bien tienen una flema envidiable, o bien duermen como niños sabedores de que con ellos no va la cosa. Es el caso de Aurora Carbajal que, pese a la que está cayendo, no para de inaugurar exposiones, recibir a niños para cantarles las excelencias de los libros, asistir a fiestas tradicionales...Y todo con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Por qué será? Y, de paso, preparando el viaje a Madrid. En ello anda Marta Sineiro, la mejor secretaria de Galicia, según demostró el pasado mes de abril con ocasión del Premio Manpower. Las pruebas se celebrarán el próximo día 22. Marta, que trabaja en Vigo como adjunta de dirección en la empresa Tekplus Solutions, afirma que la profesión de secretariado sigue estando profundamente estereotipada. «Sigue viviendo el tópico que daban las películas de la España de la transición». Pues si ella lo dice... Marta Sineiro, que tiene 27 años, es licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Vigo. Además de hablar inglés, francés y portugués, chapurrea con soltura el danés, fruto del año que residió en Dinamarca gracias a su beca Erasmus. Que así no me extraña que le lluevan las ofertas. Si los augurios de los expertos en mundiales de fútbol se cumplen, España lo lleva crudo. Su pasemisí, pasemisá particular no les permitirá pasar de los octavos. Los menos expertos o, en su caso, más optimistas, no se paran en barras y hasta plantan a los chicos-hombres de Luis Aragonés en la final. ¿Quién acertará? Ya falta menos para saberlo. Pero, mientras y no, algunos aprovechan para jugar a varias bandas. Es el caso de Francisco López Peña o de Delfín Fernández que, como puede apreciarse en la fotografía, se divirtieron lo suyo al grito de ¡hala Portugal! mientras ondeaban la bandera del país vecino. No deja de ser una forma de curarse en salud cuando en Alemania empiecen a torcerse las cosas. Ya saben, que si la suerte (mala, claro), que si el árbitro... La escena (la de López Peña y Fernández, digo) se produjo el pasado lunes en el Instituto Camoes, con motivo de la celebración del Día de Portugal. Que, por cierto, por primera vez, al menos que yo recuerde, se ha tenido que celebrar bajo techo y sin ofrendra floral. Las obras que se están realizando en la plaza de Portugal no dejaron otra opción. Raro es el sarao, la conferencia, la fiesta vecinal o hasta el acto institucional en el que no está. Hablo, claro, del ex concejal Jacinto Lareo. Su presencia, como el valor en la extinta mili, se da por hecha. Bueno, pues desde ayer tiene un nuevo motivo para estar en más sitios. Si es que ello fuera posible. Sí, porque por expresa invitación de Gerardo Sacau, Jacinto Lareo ha pasado a engrosar la variopinta lista de miembros del Instituto de Estudios Vigueses. Para su discurso de ingreso eligió un tema divertido donde los haya: «La actualización administrativa del Ayuntamiento de Vigo». Lalo Vázquez Gil fue el encargado de darle la réplica.