El hombre del 1.430

| CARLOS PUNZÓN |

VIGO

CONTRAPUNTO

22 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ERA un 1.430 el coche del primer usuario de la Autopista del Atlántico. Agarrado a su volante, de aquellos de baquelita que arrancaban la epidermis cuando se tocaban después de estar al sol, el hombre empatillado se veía sorprendido por los reporteros que lo aguardaban como si fuera el turista un millón. No recuerdo de dónde era, pero sí que cuando se abrió la barrera tras pagar nervioso el primer peaje de Galicia, el coche comenzó a rodar despacio, rumbo a la modernidad, al desarrollo y a lo desconocido. Era mayo de 1979, pero aquel viajero y todos los demás aún tendrían que esperar dos años hasta poder pasar por el puente de Rande. Millones de subidas y bajadas de barreras después por fin llegó el desarrollo de verdad. Fue la pasada noche. Y aunque el trayecto entre Vigo y O Morrazo es el mismo que se hacía hasta ayer, ahora tiene sabor a libertad. Alabado sea el fin del peaje y el hombre del 1.430.