Cuando la Caja no era «nova»

La Voz

VIGO

La Mirilla

20 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde aquel 3 de octubre de 1880 ha llovido lo suyo sobre una ciudad que, según el padrón, apenas contaba con 11.000 habitantes. Cuando la Caja de Ahorros Municipal de Vigo (que así se llamaba entonces) inició su actividad, sólo abría los jueves y los domingos, de 10 a 13 horas. Poco más podía hacer con tres empleados que tenía: un tesorero, un contador de libros y un portero, cuyos sueldos pagaba el Ayuntamiento con cargo a sus presupuestos. Para completar el panorama, hoy insólito, inició sus actividades en la cárcel, aunque lo suyo fue sólo prisión provisional, pues enseguida pasó a disponer de una dependencia en la Casa Consistorial. ?e esta prehistoria de la Caja hablará el martes (20 horas) el escritor y periodista Gerardo González Martín, que parece empeñado en demostrar que conoce los recovecos más insólitos de la historia de la ciudad, como demuestra en La Voz cada jueves y cada domingo en la Memoria de Vigo. Curiosamente, González Martín impartirá su conferencia en el Centro Social Caixanova, edificio que construyó Manuel Bárcena, que fue también el que fundó la entidad de ahorro en su etapa de alcalde. Si les pica el gusanillo y quieren saber más (que seguro que sí), tendrán que asistir el martes a la charla «Caixanova, los pilares de la ingente obra social». El título no es gratuito, ya que el conferenciante se centrará especialmente en la labor desarrollada en ese campo hasta 1955, cuando se inauguró la actual sede central de la entidad. ?or cierto que González Martín hará doblete la próxima semana, ya que el jueves, día 25, ejercerá de moderador en una mesa redondela del ciclo Vigo: o home e acidade, que organiza la Fundación Carlos Casares. En este caso cuatro ponentes abordarán un tema bien actual: «As necesidades da xustiza. ¿Cómo afrontar los malos tratos?» Aguas placenteras y saludables Nos tienen rodeados. Afortunadamente. Es sabido que Galicia es tierra de balnearios y, más recientemente, también de centros de talasoterapia. Pero es que no sólo hay muchos establecimientos donde elegir es que, además, son los mejores. Y no lo dicen los políticos (que están en su papel de defender lo autóctono), ni los empresarios (que les va en el sueldo), ni las estadísticas. Lo dicen los clientes. Que es como la prueba del algodón. Nadie mejor que el usuario para saber lo que quiere y cómo lo quiere. El caso es que sus votos han venido a decir que el Balneario de Mondariz es el mejor establecimiento termal de España, y que el Talaso Atlántico es, por innovación técnica y servicio, el mejor centro de talasoterapia, en tanto La Toja cuenta con las mejores instalaciones. Finalmente, han decidido que para visitar el mejor balneario internacional hay que viajar a Hungría (Géllert). Los premios fueron entregados en Madrid, en un acto al que asistieron representantes de todo el sector nacional. En dicho acto se estrenó el nuevo gerente de Turgalicia, entidad que recibió un premio especial por su labor en favor de la modernización y promoción del mundo termal, y por su campaña «Galicia. Aquí a auga non se bebe, vívese». Lo dicho, un placer bien saludable.