Figueroa alega que si restringe las licencias a los bares con música se recurrirá a la picaresca La nueva normativa urbanística deja abierta la puerta a la instalación de más locales en el centro.
11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El gobierno municipal justificó ayer su decisión de dar marcha atrás y no incluir en el nuevo Plan General la prohibición de abrir locales de copas en zonas de la ciudad de uso residencial, o lo que es igual en los bajos de viviendas, porque, en palabras del concejal de Urbanismo José Manuel Figueroa, hay 45.000 personas que salen los fines de semana. Entiende que se trata de una realidad social que hay que compatibilizar con el descanso, teniendo en cuenta que Vigo es también una ciudad de servicios. Según Figueroa, sería de muy difícil aplicación no hacer compatible el uso residencial con los locales nocturnos y restringir las licencias para su apertura porque ello incitaría a la picaresca. En este sentido explicó que, si el Concello no concediese nuevas licencias para bares con música, la gente la solicitaría para establecimientos sin música, aunque después la tuviera. Polémica La respuesta suscitó airadas críticas del socialista Mauricio Ruiz, quien lamentó que el propio gobierno local ponga en duda las reglas de convivencia de la ciudad y diga que no se aprueba una prohibición porque no se puede hacer cumplir, algo que podría significar una incitación. Para Ruiz, la solución en otras ciudades pasa por delimitar zonas para los locales de copas que no se encuentran ubicados cerca de lugares de uso residencial. El equipo redactor del Plan General había estimado en enero una alegación de la Asociación Viguesa Contra el ruido para hacer constar en el documento la incompatibilidad de los bares de copas con las zonas de uso residencial, entre las que se incluyen la mayoría de las calles de la ciudad que en la actualidad acogen estos locales. La legislación vigente sobre ruido establece que el Plan General tiene que incorporar la categoría acústica, lo que significa la delimitación de zonas de sensibilidad. El gobierno municipal, asegura que se pueden declarar zonas saturadas sin problemas y que el tema de los ruidos se regulará con el mapa acústico y la nueva ordenanza. Para el BNG se trata de un problema complejo que, según Henrique Vieitez, requiere de estudios para detectar las zonas de ruidos.