CONTRAPUNTO
12 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.NO PUDO ser hace cuatro años pero ahora el guiso parece del gusto de todos, con excepción del Celta. Acuerdo general en que debe sustituirse el estadio (también lo había en 2002) y consenso en el objetivo de que no se mueva de sitio y que se financie con fondos públicos, desechando el polémico centro comercial que ansiaba el club. A partir de aquí el proceso debe centrarse en definir sus características, elaborar un proyecto y repartir el total por las administraciones que van a participar. Si las cuentas que adelantó Chema Figueroa son certeras (de 40 a 60 millones de euros) las discrepancias aparecerán en ese instante. Se trata de una cifra muy elevada que obligará a Concello, Xunta y Diputación a estirarse al máximo, quizás hasta demasiado. Pero si esta vez tampoco se logra una solución Balaídos será otro de los problemas enquistados que con excesiva frecuencia genera Vigo.