EL PERISCOPIO | O |
03 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.. Que se prepare todo el mundo que el panorama político se va a calentar. No hace falta echar la memoria demasiado tiempo atrás para recordar que los procesos electorales municipales de Vigo han estado en más de una ocasión ligados a las protestas y a los boicots. Manuel Soto , por ejemplo, nunca olvidará su última campaña electoral como alcalde. Los vecinos de San Paio de Navia perseguían al compañeiro allá donde iba a inaugurar o a mitinear. Las protestas contra la incineradora, que no se llegó a construir, hicieron inaudible las propuestas de Soto y convirtieron su campaña en un infierno, semejante al que cuatro años después tuvo que vivir Carlos Príncipe con los vecinos de Teis y el movimiento antiempacadora. Ahora con aquellos antecedentes los opositores al Plan General, que se reparten por muchas más parroquias que en los casos precedentes, pretenden utilizar la misma táctica de guerrillas urbanas y aparecer en cuanto acto de cierta relevancia lleven a cabo dirigentes del PP y del BNG, como el de ayer de Quintana . . Los que reciben los pitidos empiezan a temerse lo peor, toparse con la contra cada vez que se muevan por la ciudad. Y tal y como van las cosas todo indica que va a ser así. Baste un dato para certificar que quieren hacerse oír: han requerido asesoramiento y lo han tenido. Reclamaron a un experto su opinión sobre cómo amplificar sus protestas y superar algún que otro veto informativo local, y se han puesto a ello. Así que al menos la precampaña será caliente y muy ruidosa.