Los expendedores denuncian la dejadez municipal con el mercado Los que tienen puestos en la plaza de abastos anuncian una escalada de acciones
31 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Los vendedores del mercado del Progreso cortaron ayer al mediodía el tráfico por segundo día consecutivo para protestar por lo que consideran inacción del Concello respecto a la situación de la plaza de abastos. El corte apenas duró diez minutos, sobre la una de la tarde y tuvo el consentimiento tácito de la policía local, que no hizo nada para impedir que los comerciantes bloqueasen la calle con pancartas. Los manifestantes portaban pancartas con lemas como: «Concello solución» o «polo futuro do mercado». Apenas unos treinta comerciantes salieron a la calzada mientras que buena parte de los vendedores continuaron al frente de sus puestos, despachando al público en el día de cierre de la semana, para dar salida a muchos productos perecederos que no pueden esperar al lunes. El Ayuntamiento se hizo cargo del mercado hace un mes. Pero esta asunción de responsabilidades no ha sido efectiva, según el portavoz de los vendedores, Raúl Fontán. El portavoz cifra en 120 el número de afectados por la mala situación de la plaza, entre vendedores y sus familiares. Ayer en el mercado todavía eran visibles los cubos para recoger las goteras tras las últimas lluvias. Fontán señaló que no hay gerente ni vigilante de seguridad en el recinto. A su juicio, aparentemente podría pensarse que se asiste a una situación de desidia, de dejación por parte de las autoridades. Pero, según Fontán, «estas instalaciones tienen muchas novias e igual la intención es que el mercado se vaya degradando durante los próximo años para luego alquilar los espacios a empresas como Coren y crear un recinto más chic, en lugar de una plaza tradicional». Tras las protestas Fontán volvió a su puesto donde despacha quesos, entre otros productos alimenticios. «Fantasma» Los puestos del mercado se explotan por una concesión de 25 años renovables, hasta 50 años. El recinto fue reinaugurado en 1997, cuando era alcalde Manuel Pérez, pero las instalaciones originales fueron creadas en 1901. El mercado consta de dos plantas. La asociación concesionaria está presidida por Lourdes Gil Moure, que, según Raúl Fontán, trabaja como limpiadora en una entidad financiera. En el recinto hay carteles que hablan de «fantasma» en relación a la asociación titular de la concesión municipal.