La música es cosa de niños

VIGO

A.M.

Reportaje | Los primeros pasos de la orquesta infantil de Nigrán Sesenta jóvenes del municipio aprenden en grupo a tocar los instrumentos

20 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La música en Nigrán es cosa de niños. Pequeños intérpretes de este Concello están dando los primeros pasos para crear la primera orquesta infantil gracias a una novedosa experiencia pedagógica impulsada desde la concejalía de Cultura. De momento van por buen camino. Ya están empezando a sacar las primeras notas afinadas de sus instrumentos de cuerda y pronto esperan hacer su primera presentación en público. Todo un mérito, teniendo en cuenta que ninguno de los jóvenes componentes tenía conocimientos de música cuando comenzaron los ensayos a finales del año pasado. El trabajo realizado con los niños es obra de los profesores de música Mario y Miguel Ángel Quiñones, dos hermanos venezolanos, que de esta forma están aplicando un método de pedagogía músical que está muy extendido en su país. Esta iniciativa se inspira en el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuelas, ideadas por el famoso director de orquesta José Antonio Abreu, una de las personalidades más admiradas de su país, que ha recibido un premio nobel alternativo por su labor de acercar la música y la cultura a las clases populares. Hoy en día la red venezolana de orquestas integra a más de 115.000 jóvenes intérpretes, que de otra forma podrían caer en el mundo de la marginación. Mario y Miguel Ángel Quiñones fueron discípulos de José Antonio Abreu y ahora tratan de que los niños de Nigrán se enriquezcan también con sus enseñanzas. La iniciativa ha tenido una enorme aceptación en Nigrán. Participan 57 niños divididos en dos grupos y ensayan por las tardes durante dos días a la semana en un aula del colegio de Mallón. Se trata de una actividad gratuita, puesto que está patrocinada íntegramente por el departamento que dirige la edil Aurora Carbajal. El Ayuntamiento ha comprado incluso los instrumentos para ahorrar también ese gasto a los padres, pero lo recomendable es que los niños tengan los suyos propios para que puedan practicar en casa, puesto que está prohibido sacarlos del colegio. Los chavales aprenden al mismo tiempo que están en la orquesta a tocar los instrumentos y a comprender la escritura musical. Mario Quiñones señala las ventajas de este sistema de trabajo respecto a las clases tradicionales. Al trabajar en equipo se sienten mucho más estimulados que en unas lecciones particulares, donde suele haber un alto porcentaje de abandono. «En la orquesta los niños aprenden jugando y se lo pasan muy bien porque es algo didáctico para ellos, al mismo tiempo que educativo», resume Mario Quiñones, que durante 26 años ha ejercido como primer violín de la Orquesta Sinfónica Simón Bolivar de Venezuela. La orquesta infantil de Nigrán está dando sus primeros pasos. Todavía queda mucho tiempo para que interpreten las obras de los grandes maestros de la Historia de la Música, pero por el momento ya ha cumplido el objetivo de acercar a los más pequeños el interés por esta disciplina artística.