La gesta de Pinzón convierte a Baiona en un «take away»

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

En directo | Conmemoración de la arribada de la carabela «La Pinta» La grúa actuó sin piedad, a pesar de la insuficiencia de plazas de aparcamiento, reconocida por la propia Policía Local

05 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras el temporal, el sol animó al paseo y miles de domingueros venidos de Portugal, de Vigo y de otros puntos de Galicia se dieron cita ayer en una congestionada Baiona que disfrutaba de lo lindo con la Fiesta de la Arribada. El casco antiguo de la villa se convirtió en un gigantesco take away de viandas tradicionales: empanadas variadas, chorizos, quesos, orejas... «Un vinito por un eurito, en un momentito». Con esta coplita Alban Soto vendía cuncas de un caldo oscuro y un pelín ácido que ayudaba a bajar una apelmazada porción de empanada con acento de La Plata. Este joven vinatero formaba parte de un grupo de estudiantes de Administración de Empresas, de la Universidad de Vigo, que colocaron un puesto para conseguir fondos para el viaje de fin de curso al paradisiaco Caribe, aquello que descubrió Pinzón. Por algunas calles apenas se podía circular. Parejas jóvenes con niños, o sin ellos, formaban buena parte de un público de todas las edades que se deleitaba viendo a los briosos caballos en la playa y rememorando las gestas de los descubridores de América. La participación popular con vestidos de época fue muy importante, aunque entre los disfrazados se produjeron bastantes anacronismos, con algunos soldados con vestimentas más propias de los normandos que del inicio de la época renacentista. Pero las viejas cotas de malla con la Cruz de Malta en el pecho, típicas de las Cruzadas tampoco quedaban mal del todo. Lo que sentó mal a algunos visitantes fue la grúa, que no perdonó ni una línea amarilla, a pesar de la falta de aparcamiento, reconocida por la policía.