Reportaje | Fiesta de la Arribada El viento y la lluvia no desanimaron ayer a miles de personas que acudieron a la villa turística para disfrutar del aniversario de la llegada de Pinzón a bordo de La Pinta hace 513 años
04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El mal tiempo no impidió ayer que miles de personas se acercaran hasta Baiona para disfrutar de la primera jornada de la fiesta de la Arribada. La lluvia dio una tregua por la mañana y permitió que se celebrasen los actos lúdicos que estaban previstos. Al mediodía, los Reyes Católicos y su séquito fueron recibidos por la multitud en la plaza del Ayuntamiento y un halcón portó el decreto real por el que se concede el privilegio de celebrar el mercadillo medieval. Posteriormente, se celebró una demostración de cetrería medieval y la playa Ribeira acogió las exhibiciones y juegos entre caballeros de la guardia real. La representación teatral de la Arribada fue lo más destacado del programa por la tarde. La puesta en escena de esta obra escrita por Avelino Sierra estuvo a cargo del grupo La Fiesta Escénica y emula el momento en el que Martín Alonso Pinzón arribó a Baiona el 1 de marzo de 1493 a bordo de la Carabela Pinta, convirtiendo a esta villa en el primer puerto europeo en conocer la noticia del descubrimiento de América. Las calles del casco viejo estuvieron muy animadas durante todo el día gracias a decenas de gaiteiros, bufones, zancudos y mendigos. El mercadillo medieval se consolida ante todo como una fiesta gastronómica en la que el producto estrella sigue siendo el bocadillo de chorizo frito y la empanada, aunque también puede degustarse una amplia variedad de productos de repostería, entre los que destacan las famosas tartas de Sarmiento o los ñoclos de Pinzón. Falta de control Un año más se ha puesto de manifiesto la incapacidad del Concello de Baiona para hacer cumplir las normas del Real Mercado. Una gran cantidad de tenderetes de las calles del casco viejo se saltó la prohibición de cocinar en la vía pública. El ambiente nocturno, que es poco recomendable por las peleas y borracheras que se suceden todos los años, también se escapa del control municipal. Una gran cena medieval ofrecida por el Concello en el Parador de Turismo cerró la primera jornada de la Arribada. Hoy domingo volverán a abrir los puestos del Real Mercado con todas sus animaciones de época.