La Mirilla El buen tiempo animó a los vigueses a acercarse a los arenales y pasear junto al mar
09 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque suene a exageración (que lo es) la playa de Samil, ese gran punto de encuentro para los vigueses, orensanos y turistas, a falta de que el bendito plan general nos aporte otras zonas para el ocio mejores, volvió a brillar ayer con luz propia. Desde las diez de la mañana, los más jóvenes se dieron cita en las pistas polideportivas de la zona para quemar calorías antes de las fiestas navideñas jugando al baloncesto, al fútbol en la arena mojada o, simplemente, correr y patinar al lado del mar. No es que el buen tiempo desanime para las compras. Los comercios del centro urbano siguen haciendo su agosto en Navidad, como cada año, pero sí es cierto que el sol retrae un poco las intenciones de compra para optar por el culto al paseo, las tapas o el deporte hasta cierta hora del día. Por la tarde, con la caída del sol y la bajada de temperatura, los vigueses volvieron a ser fieles con el calendario y se volcaron en las compras. Tiendas textiles, zapaterías y jugueterías soportan la mayor demandada. Alternativas de ocio Pero si de ocio y juventud es de lo que hablamos, ahí va una buena pista que ayer hizo pública el Ayuntamiento. La Casa da Xuventude invita a todos los chavales a disfrutar de la pista de patinaje sobre hielo situada en las inmediaciones del Náutico. Para ello sólo tienen que acudir a las sedes de los programas Tardes y Noites Vivas , o bien pasarse por la Casa da Xuventude para recoger las entradas. Los museos, a medio gas A lo que también anima el buen tiempo, pero los vigueses se siguen resistiendo, es a visitar los museos. La semana del puente no ha supuesto el esperado incremento de visitas en algunas de las principales exposiciones que se exhiben ahora mismo en la ciudad. La muestra sobre el Titanic, en el Instituto Ferial de Vigo, sigue siendo una de las opciones preferidas y la que mayor número de visitas recibe a diario en estas fechas.