El establecimiento cerrará sus puertas al público antes de fin de año La operación inmobiliaria podría haber oscilado entre 2,5 y 3,5 millones de euros
01 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Un empresario inversor ha adquirido el edificio de tres plantas y bajo donde se ubica la cafetería Nea con la intención de remodelarlo, respetando la fachada, y posteriormente, alquilar los nuevos espacios resultantes de la división horizontal del edificio. De esta manera, la cafetería cerrará sus puertas a finales de mes. El inmueble, situado en el número 7 de la calle del Príncipe, era propiedad de la firma que regenta el establecimiento hostelero, que había ido adquiriendo los pisos durante los últimos años. El local tenía muchas novias puesto que se halla en la milla de oro del comercio de la ciudad. Desde hace tres años se habían producido varios intentos de compra pero finalmente no fructificaron hasta hace pocos días. La cafetería abre habitualmente de ocho y media de la mañana a nueve de la noche y es parada casi obligada de los clientes de la concurrida calle donde miles de vigueses y turistas realizan cada semana sus compras. Ayer, en el local, además de sus habituales se encontraban marineros del Gorch Fork, el buque escuela alemán, que aprovechaban sus horas libres en la ciudad para sus compras prenavideñas. Una planta más La intención del nuevo propietario del edificio número 7, un empresario vigués que posee negocios de promoción en Canarias, es rehabilitar el edificio para una vez remodelado arrendar los locales que en Príncipe están muy cotizados. El inmueble tiene la posibilidad de construcción de una planta más bajo cubierta, lo que acrecienta su valor. Aunque se desconocen los pormenores de la operación, en otras compraventas de inmuebles similares situados en la misma calle se han pagado entre dos millones y medio y tres millones y medio de euros. La cafetería es uno de los 80 establecimientos comerciales que son socios de la Zona Comercial Príncipe, una de las zonas comerciales más dinámicas de la ciudad. Ya en el año 1976, debido a las inquietudes de los comerciantes de la calle, se elaboró un proyecto de remodelación de Príncipe. En aquel estudio se recomendaba hacer de la calle del Príncipe: «un centro comercial horizontal», en el que se ubicasen toda la gama de establecimientos que existen en un centro comercial; y en el que los comerciantes estuviesen unidos bajo una entidad jurídica que dirigiese la política comercial. Por eso se creó la tarjeta Centrotiendas, la humanización de la zona o el proyecto de cubrir la calle, que finalmente no se ha llevado a cabo. Tampoco se han instalado las cámaras de seguridad callejeras.