CONTRAPUNTO
23 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.AC y CP conversan cada quince días en clave electoral, aunque ambos se lo callan. Oficialmente, Caballero y Porro intentan un acuerdo sobre la nueva delimitación portuaria, pero eso es una bagatela para dos políticos de semejante calado. El primero ha llegado a la Autoridad Portuaria con unas ansias de ejercer que la oficina se le está quedando pequeña en cuestión de semanas. Sin embargo, al menos tendrá que seguir confinado en la plaza de la Estrella otros 18 meses, plazo en el que se celebrarán elecciones municipales. La alcaldesa Porro, que lo sabe igual que todos nosotros, tiene que jugar una complicada partida de mus con quien emerge como su principal competidor en mayo de 2007. En este escenario debe facilitar la ampliación del puerto que ha venido liderando estos dos años y, a la vez, tratar de que no sea Caballero quien se apunte el tanto. Un juego sólo apto para especialistas.