La Mirilla
24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Y de los mejores. Eso creen los hosteleros de la provincia, que han acordado conceder al club celeste su máxima distinción. Es su manera de reconocer el empujón que, en forma de promoción turística, propician instituciones, empresas o personas. Pues nunca más acertado. De hecho lo que extraña es que no se lo hubieran dado antes. Porque hasta los poco (por no decir nada) futboleros como yo, sabemos los milagros que opera este deporte. Por ejemplo que miles de rusos, de San Petersburgo para ser exactos, sean capaces de situar a Vigo en el mapa con la misma facilidad que sitúan Moscú. O casi. Como pudo comprobar en su día la delegación viguesa (concejala de Turismo de entonces incluída) que acompañó al equipo con ocasión de su enfrentamiento ante el Zenit. «Sí, Vigo, en la Espagna», decían los sanpetersburguianos . Y todo por culpa del zar Mostovoi. Otro tanto pasa cada vez que el Celta sale por esos mundos de Dios. La última vez en la ciudad belga de Genk donde, mientras preparaban la liga (a tenor de los resultados parece que lo hicieron a conciencia), aprovecharon para fardar de vigueses. Ya no digamos en el caso de Borja Oubiña o de Isaac, que encima lo son de cuna. Pues eso, que ochenta años de historia, que son los que tiene el club, dan para pasear el nombre de la ciudad de Norte a Sur y de Este a Oeste. En nombre de la casa recibirá el galardón Horacio Gómez. Será el próximo viernes, en transcurso de la gala anual de los hosteleros. Por lo menos a la hora de votar. Hablo, claro, de los argentinos, que el pasado domingo elegían senadores. Apenas treinta personas acudieron al consulado vigués a depositar su papeletA. Y eso que en Argentina el voto es obligatorio. Tanto desánimo parece que obedeció a que la pugna no era por la presidencia de la nación. A pesar de que entre mujeres de presidentes estaba el juego. Al final fue la de Kirchner, Cristina Fernández, la que se llevó el gato al agua en Buenos Aires. Su mayor rival, Hilda González, esposa de Eduardo Duhalde, quedó unos pasos atrás. No sé por cuál de las dos optaría el responsable de emigración de la CIG, Lois Pérez Leira, que fue uno de esos pocos que antes decía que hicieron uso de su derecho a elegir. Ave María Purísima. El obispo tuvo un domingo y un lunes bien inusuales. Lo digo por sendas citas poco habituales. El domingo José Diéguez abrió en Tui el sínodo, el primero que se celebra en la diócesis en casi 300 años. Que ya son años. El segundo le vimos en otro escenario poco habitual, la oficina del BNG en el Concello. Iba en busca de Toba. Ya lo dicen los textos sagrados: arrepentidos los quiere el Señor.