Cuarenta asociaciones vecinales organizarán el referéndum del PGOM si no lo hace el Concello

La Voz A. M. | VIGO

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En Vigo se celebrará un referéndum sobre el nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) tanto si quiere el Concello como si no. Es lo que anuncian los portavoces de las casi 40 asociaciones vecinales y plataformas de afectados que recogieron 21.000 firmas para exigir al Ayuntamiento una consulta popular sobre el nuevo plan urbanístico, a la que de momento no es favorable el gobierno local. De hecho, el concejal de Urbanismo, José Manuel Figueroa, considera que no es preciso un referéndum porque se van a aceptar numerosas alegaciones. O al menos eso es lo que dice, para desconfianza de vecinos y afectados, que critican al concejal que se haya negado a hablar con ellos. Reunión con Quintana «Ahora Figueroa dice que aceptarán alegaciones y que se reunirá con la presidente de la Federación Vecinal para negociar. Eso es una tomadura de pelo: ¿Para que sirve que se reúna con una presidenta que ya se ha pronunciado a favor del plan? Que se reuna con nosotros, que no nos ha recibido desde que se presentaron las alegaciones. También pediremos un reunión con Anxo Quintana, ya que el Bloque de Vigo y el concejal Toba no nos quieren escuchar», denuncia Telmo Varela, del colectivo vecinal de Coruxo. Este grupo no es el único que se opone al PGOM. Otras asociaciones de parroquias como Cabral, Beade y Lavadores y de zonas del centro urbano están embarcadas en una campaña contra el plan que se endurecerá en las próximas semanas. Los vecinos se reunirán la próxima semana para poner en marcha el referéndum simbólico, que se celebrará sólo si el Concello no acepta organizar uno oficial. Y eso está aún por ver. Los vecinos han cumplido con su parte: han presentado las 21.000 firmas que exige el Reglamento de Participación Ciudadana para solicitar una consulta. Ahora falta el apoyo del Concello, que no parece por la labor: con el PP opuesto a la idea, solo el Bloque, que en política urbanística respalda al Partido Popular, podría abrir la puerta a un referéndum al que el PSOE sí es favorable. De aprobarse en pleno, aún debería pasar otra criba. El Gobierno tendría que dar su visto bueno a la consulta convocada por los vecinos, que insisten en recordar que el nuevo plan recibió 61.000 alegaciones, algo que no tiene precedente en España.