Los coches no tienen sitio

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

En directo | El centro de la ciudad, levantado Las obras para el ensanchamiento de las aceras en el corazón de la ciudad se prolongarán hasta las próximas navidades

05 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Las P de Portugal colapsan el aparcamiento de El Corte Inglés y de la estación de trenes. Es fiesta en el país vecino. Los que bajan por la Gran Vía buscan desesperados un lugar por donde discurrir. A primera hora de la tarde, Alfonso XIII se convierte en un embudo de coches parados. Desde un Seat Ibiza una conductora realiza aspavientos mientras mira de reojo hacia su hija pequeña. Los obreros de Covsa bromean entre junto a la retroexcavadora debajo del viaducto. El scalextric tiene las huellas indelebles del atasco. Casi debajo del puente Manuel Quinteiro recibe a un cliente que quiere reparar su calzado. Es de los pocos artesanos que quedan. «Si los zapatos son buenos no dudan en arreglarlos» explica este compostelano, que se muestra conforme con las obras. Los obreros avisan que todavía queda bastante para finalizar la calle. Por los menos hasta navidades porque aún tienen que cambiar de acera. Una oficina de Turismo En la que están trabajando ahora huele a café. La cuesta parece una montaña de Jamaica. Kinucha Abollo Barreiro lleva más de veinte años mezclando y moliendo cafés para los paladares más exigentes. «Ya ves el tráfico que hay. Si dejan dos carriles solamente en lugar de tres te puedes imaginar qué pasará». Kinucha despacha torrefacto y está un pelín quemada de tanto pregunta sobre por dónde se va a tal o cuál sitio. «Hay que poner una oficina de Turismo en esta calle». Al final de la pendiente, Chechu Otero, desafía el polverío de las obras. Trabaja en una cervecería de un entorno humanizado. Gracias a ello pueden instalar una terraza. Pero mientras hay tajo en la calle, las tareas de limpieza nunca se acaban en La Cadiera. Lo mismo ocurre en la cervecería de Estrella Galicia. «Durante el mes de agosto la clientela bajó a la mitad. Había días que a las once de la noche estábamos cerrados. Ahora tenemos el doble de gente», cuenta Silvia Fernández. Cada mes despachan unos 5.000 litros de cerveza. Las obras de acondicionamiento de la plaza de Compostela les permitirán colocar veladores en la gran terraza exterior, puesto que las aceras pasan de tener 2,45 a 7,45 metros de anchura.