Poca vergüenza

VIGO

POCA vergüenza la que tiene Ignacio López-Chaves para posar con el libro de visitas de Castrelos en un medio de comunicación, tres días antes de anunciar públicamente su adquisición con el dinero de todos, incluido el de quienes no siguen las noticias en su medio de comunciación favorito. Pero no sólo no tiene vergüenza sino que tampoco es ecuánime y eso es algo que se le debe exigir a un político. Desde su puesto de privilegio, no puede primar a nadie. El derecho a la información está en la Constitución y nos ampara a todos los ciudadanos, a los singulares y a los plurales. A lo mejor la inexperiencia política llevó a este edil a no medir las dimensiones de su paso. De cualquier forma, su acción supone un desprecio a muchos miles de vigueses que adquieren los periódicos, siguen las emisoras y las televisiones locales que él ignoró para primar a uno sólo.