Espíritu «flower power» en Tui

La Voz

VIGO

La Mirilla

18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El espíritu flower power invadió hace unos días la famosa cafetería del paseo de la Corredera, la más antigua de Tui y, seguro, una de las más antiguas de Galicia. Lupe Hermida, su propietaria, apostó hace algún tiempo por convertir el establecimiento en un activador de la vida social y cultural de la ciudad. Y, a tenor de los resultados, parece que lo está consiguiendo. Habitualmente, apuesta por las conferencias, las audiciones, las proyecciones o la tertulia, ese arte de la conversación que tanto se practicaba otrora en los cafés. La respuesta siempre es buena, pero la última fue excelente. El reclamo era un guateque con música de los 60 y 70. Mina Martínez fue la encargada de ambientar el local. Como puede apreciarse en la fotografía inferior, consiguió el efecto deseado, en buena medida gracias a las pintadas y a las flores Mary Quant, aquella osada diseñadora que en 1964 subió la bastilla de las faldas hasta 15 centímetros por encima de las rodillas. En resumen, que la experiencia fue tan exitosa que ya piensan en repetirla. El hecho de ser verano y encontrarse de vacaciones en la ciudad muchas personas que el resto del año residen fuera, hizo que el guateque, además de todo, sirviese de punto de encuentro de amigos, algunos de tan largo recorrido, que su amistad se remonta a los tiempos de colegio. Entre las que no quisieron perderse la cita estaban Clara Torres, Marisol Vázquez de la Cruz, Berta Lamas, Manena Rey... En efecto, la edad de los asistentes superaba los 40. Pero es que la fiebre de los guateques se vivió hace más de 30. Y se trataba de revivir (recordar lo vivido). Lo cierto es que revivieron hasta bien entrada la madrugada. Como ya no tenían que dar explicaciones en casa... Torrente, en la memoria En quién mejor que en el escritor ferrolano podría pensar el Concello de Baiona, en su recién instaurado Día del Turista, a la hora de rendir homenaje a un visitante ilustre. Durante cerca de tres décadas fue un asiduo de los veranos de la villa, donde convirtió en su clásico su famosa tertulia del Monterrey, a la que también acudía puntual Carlos Casares. Por eso creo que ha sido un acierto rendirle homenaje. Una placa, que recogió su hijo, sirvió de soporte de agradecimiento por la contribución del escritor y profesor de Literatura a dar a conocer Baiona. Fue a última hora del miércoles, en el mismo acto en el que también se hizo entrega a Miguel de la Quadra de la Carabela de Oro, galardón que acaba de instaurar el gobierno de Jesús Vázquez Almuiña y que se entregará cada año a aquellas personas o entidades que contribuyan a divulgar el hito del Descubrimiento. Cientos de personas se arremolinaron en la plaza del Concello para asistir al evento. Los alicientes eran muchos: lo presentaba la periodista María Rey, que estos días descansa junto a su marido, Manuel Campo, en su casa de Tomiño; las historias que pudiera contar De la Quadra (aunque los problemas de sonido impidieron escucharle a partir de la cuarta fila), y la queimada final. Pues eso.