El tramo entre Aldán y Cangas permitirá evitar las habituales colas a la entrada del municipio La totalidad de la carretera (21 kilómetros) entrará en servicio a finales del mes de agosto, tras invertir 72 millones de euros
26 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Las dramáticas colas entre Vigo, Moaña y Cangas, donde las retenciones de tráfico superan los 70 minutos durante los fines de semana, con procesiones de vehículos que en verano llegan a los ocho kilómetros en las horas punta, tienen los días contados. La consellería de Obras Públicas está sólo pendiente de la lluvia para garantizar la apertura este domingo del primero de los tramos de la vía rápida de O Morrazo, el corredor que pondrá fin al hastío actual que acompaña a la saturada carretera de la costa. Los cerca de ocho kilómetros que separan Aldán de Cangas, casi una tercera parte del total de la vía rápida, serán los primeros en estrenarse. Si los trabajos de pintado concluyen a tiempo, el día 31 se podrá circular al fin por esta ruta alternativa, llamada a descongestionar la C-550 que une Rande con Cangas, por donde circulan a diario cerca de 20.000 vehículos, una media que, en verano, llega a triplicarse en los días de mayor concurrencia en las playas. El corredor de O Morrazo es, además, una de las pocas infraestructuras viarias que ha terminado adelantándose a su calendario inicial. Cuando se proyectó, el cálculo para su conclusión apuntaba a los primeros meses del año 2006. La buena disposición de las concesionarias permitió incrementar de manera sustancial el ritmo de trabajo para adelantar casi medio año su finalización. Calendario de apertura La Xunta pretende abrir la totalidad de la carretera a finales de agosto. Pero el conselleiro de Política Territorial en funciones, Alberto Núñez Feijoo, quiere poner en servicio el tramo entre Aldán y Cangas, el más adelantado en toda la obra, para mitigar los problemas del tránsito estival en la zona. Hasta siete municipios que componen una población global de 400.000 personas se beneficiarán directamente de los nuevos 21 kilómetros que atraviesan desde Rande las áreas de Moaña, Cangas y Bueu, para concluir a la entrada de Marín. Aunque la carretera agilizará las comunicaciones entre O Morrazo y Pontevedra, los municicpios de Redondela, Vilaboa y Vigo verterán directamente su tráfico en este corredor, que absorberá casi un 70% de los vehículos de la C-550. La vía revitalizará también los parques industriales de Bueu y Cangas, que mejorarán de manera notable sus posiblidades de comunicación rodada con los puertos de Marín y Vigo, y con la autopista AP-9. En Bueu el parque industrial ronda los 60.000 metros cuadrados, mientras que el proyectado en Cangas, actualmente en obras, supera los 1,4 millones de metros cuadrados. El corredor de O Morrazo tardó diez años en contar con un proyecto de trazado. Durante su ejecución, la aparición a su paso de importantes restos arqueológicos obligó a la Xunta a incrementar en casi cuatro millones de euros el coste final de la obra para integrar los yacimientos en el entorno.