La «quimera» del 2007 empieza a ser una utopía para sus propios mentores

La Voz

VIGO

«No hay tiempo material para cumplir los ambiciosos plazos fijados». Con esta rotundidad se expresaba ayer otro portavoz socialista sobre la posibilidad de terminar las obras del tren de alta velocidad entre Vigo y Pontevedra en el año 2007. Como muy pronto, el proyecto definitivo estaría terminado y listo para la adjudicación de las obras nunca antes de finales del año 2006, lo que convierte en una misión imposible la culminación de los trabajos en un plazo de doce meses. La construcción de 7 túneles y otros tantos viaductos en los 27 kilómetros entre Vigo y Pontevedra hace muy difíciles estos plazos, que se complican aún más con la decisión prácticamente adoptada de enterrar las vías en Vigo. La salida sur, que tiene de plazo el año 2009, también está demasiado ajustada en el tiempo, por su aparente complejidad técnica.