Reportaje | La humanización de la ciudad Las obras del entorno de la Alameda no incluyen la renovación del alcantarillado, pese a rondar los sesenta años y detectar «importantes deficiencias» el primer proyecto
13 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Verde por fuera, negra por dentro. No se trata de la adivinanza de turno, sino de las obras de humanización del entorno de la Alameda. Los trabajos que se llevan a cabo en la actualidad apuestan por la decoración de exteriores: arbolado, granito e iluminación, y descartan hurgar en los bajos fondos de la ciudad para renovar la vieja red de saneamiento. La mayoría está integrada por colectores de piedra de unos sesenta años de antigüedad. Afrontar cambios en el alcantarillado supondría más presupuesto y, sobre todo, más tiempo, lo que impediría ofrecer la mejor cara de Vigo en noviembre, con motivo de la Copa del Mundo de Vela. Tampoco se construirá un tanque de tormenta contemplado, igual que la renovación del alcantarillado, en el primer proyecto de humanización elaborado a finales del 2002. Éste advertía de «importantes deficiencias» en la red actual. El tanque se situaría en Concepción Arenal para recoger las aguas pluviales que descienden desde Urzaiz y Colón. Técnicos municipales explican que la decisión de no cambiar el saneamiento se adoptó tras comprobar con cámaras que estaba en perfecto estado. Una opinión que es compartida por el responsable municipal de Vías y Obras, José Manuel Iglesias, quien añade que sólo se cambia en aquellos tramos que se detectan deficiencias. Para el ex concejal del mismo departamento Uxío González sería preferible invertir un poco más en las obras que no tener que levantar todo de nuevo en dos o tres años, con motivo de alguna avería. Recuerda que en las humanizaciones anteriores de O Calvario y Progreso se aprovechó para renovar la red. Por el contrario, explica, en otras calles que no se hizo al mismo tiempo que la humanización, como es el caso de María Berdiales, obligó a levantar el vial posteriormente para cambiar el saneamiento. Tampoco coinciden Iglesias y González en la necesidad de aprovechar la actuación de la Alameda para instalar una galería subterránea de servicios como la construida en el polígono de Navia. Mientras que, para el primero estos trabajos no pueden realizarse en una urbanización ya construida, como las calles del entorno de la Alameda, Uxío González reconoce que es complicado, pero no imposible, como se ha demostrado en otras ciudades españolas en las que se ha hecho.