«Todavía seguimos haciendo el gilipollas sobre el escenario»

VIGO

El grupo que desató pasiones en los 80 regresa con fuerza y el sábado compartirá escenario en Castrelos con otra banda de éxito, El Canto del Loco.

29 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La voz de David Summers (Madrid, 1964) todavía resuena en los tímpanos de los que eran unos críos en los años 80, pero antes de poder olvidarse de Marta, del marcapasos, de Venecia y de un tío mamón, Hombres G. abandonaron su retiro balsámico y diez años después regresaban a los escenarios con las nuevas canciones de su disco Todo esto es muy extraño . Y tanto. El grupo madrileño liderado por Summers, compositor, cantante y guitarrista, inaugurará pasado mañana, sábado, el programa de las fiestas de Vigo con un concierto a dos bandas con El Canto del Loco (23 horas, Parque de Castrelos, entradas 12/15 euros). - ¿Cómo se plantean este espectáculo? ¿Quién es el telonero de quién? -Nadie. Es otra idea distinta. No se trata de salir y que cada grupo cante sus canciones, sino que ellos hacen versiones de las nuestras, nosotros de las suyas y también tocamos temas solos. Hay variedad y sorpresa. Es un show muy divertido y nada convencional. - ¿Qué es lo que une a los Hombres G. y a El Canto del Loco? -Nuestra mentalidad es casi la misma y el concepto musical muy parecido. Además, ellos han crecido escuchándonos. Dani, el cantante, siempre dice que está en esto gracias a nosotros. Y aunque nosotros somos ya mayorcitos, conservamos el mismo espíritu juvenil. Todavía seguimos haciendo el gilipollas en el escenario, tirándonos por el suelo y esas cosas. Tenemos muchas afinidades. Hasta salimos juntos de copas. Somos como un grupo de amigos, gente sencilla y nadie va de estrella. De hecho, creo que si me hubieran propuesto hacer lo mismo con otra banda con la que hubiera una relación correcta diría que no. Tendría que ser extraordinaria, como en este caso. - ¿Por qué volvieron los Hombres G? -Fue fruto de la casualidad. Nos propusieron hacer un reencuentro especial en Méjico y fue tan alucinante la reacción del público que nos planteamos regresar. La gente enloqueció y flipamos tanto que decidimos que había que hacer algo. Somos los primeros sorprendidos con lo que está ocurriéndono tras tantos años inactivos, llenando todos los aforos a los que vamos. - ¿Creen que han ganado nuevos fans o viven de rentas? -Afortunadamente nos siguen los que nos conocieron cuando empezamos y gente nueva, joven. No estamos encadenados sólo a éxitos del pasado. Los nuevos temas están funcionando muy bien. - Ahora tienen hijos, otros trabajos y más obligaciones ¿Cómo se organizan? ¿Se llevan a la familia de gira en plan Rolling Stones? -¡Ojalá! Pero entre un concierto y otro -tocamos casi todos los días- hay viajes largos y duros. Es demasiado ajetreo para andar con los niños por ahí. Mis hijos -que son mellizos-, sólo tienen cinco años. - Aunque Hombres G. desapareciera del mapa musical, usted siguió su carrera en solitario. La vuelta de la banda supone la paralización de sus proyectos personales? -¡Qué remedio! Ahora no tengo tiempo para otra cosa que no sean los Hombres G. Además queremos sacar el año que viene otro disco que no puede ser sólo bueno. ¡Tiene que ser un trabajo buenísimo al que no se le pueda poner ni una pega! Cuando lo hagamos, me gustaría encontrar el momento para poder dedicarme a hacer un disco en solitario, que también tengo ganas y muchas ideas.