CONTRAPUNTO
28 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.VIGO sigue siendo diferente. Mientras en toda Galicia se da por definitivo el pacto de gobierno entre socialistas y Bloque Nacionalista -que legítimamente desalojará de San Caetano al Partido Popular y hará presidente a Pérez Touriño-, aquí se siguen produciendo apoyos permanentes y mutuos, seguramente altruistas y pensando únicamente en pro de los ciudadanos, entre nacionalistas y populares que de antemano podrían parecer contranatura. Debería de entenderse como una extraordinaria habilidad táctica y política del grupo que gobierna la ciudad; pero en ocasiones más bien da la sensación de tratarse de compensaciones tácitas, llevadas más al plano de los intereses, las filias o las fobias personales que al trasfondo de las ideologías o los modelos de sociedad y ciudad que propugnan cada uno de los grupos que componen el entramado municipal. ¿Será eso? Casi seguro que no. ¿Y en la Zona Franca?