El presidente de la patronal opta a explotar el servicio de la grúa

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

El líder de la CEP ideó hace años construir un híper con garaje para los coches sancionados Alvariño ya alquila al Concello desde hace más de una década el depósito de vehículos retirados

25 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP), José Manuel Fernández Alvariño, pretende hacerse con la explotación del servicio de la grúa municipal de Vigo que este año tiene previsto adjudicar el gobierno de Corina Porro. El líder de la patronal provincial, que precisamente alquila al Concello desde 1992 el solar donde se ubica el depósito de coches retirados por la grúa, presentó su oferta de explotación del servicio al frente de la empresa Sufi, en unión temporal con la firma Setex. También la actual concesionaria de la grúa, Estacionamientos y Servicios (de FCC) y la unión de Daorte-Sienes compiten con el empresario vigués, dedicado entre otras actividades a la venta y distribución de vehículos a través de una cadena de concesionarios, y un centro multimarca con Salfer como sociedad raíz del grupo. Un año de retraso Las tres ofertas que optan a la concesión del servicio de la grúa de Vigo llegan cuando el concurso acumula ya un año de demora, incluso después de haberse hecho público al filo del último verano, pero un decreto firmado en septiembre del 2004 por el primer teniente de alcalde, José Manuel Figueroa, anuló la convocatoria para revisar las condiciones del concurso. Fruto de ese análisis se redujo la superficie exigida para el depósito de vehículos, que pasó de 15.000 metros cuadrados a 10.000, y el precio a pagar por el Ayuntamiento a la empresa adjudicataria. Si se opta por una oferta en la que el solar para el almacenamiento de coches se convierta en propiedad municipal al caducar la concesión al cabo de 16 años, la empresa encargada de gestionar la grúa se embolsaría 1.759.000 euros (casi 300 millones de pesetas anuales) en lugar de los 2.128.000 inicialmente previstos. En el caso de que el solar no revierta al Concello el precio pasaría de 2.021.000 euros a 1.784.000, resultando así más cara que la opción en la que se cede el suelo a la ciudad. Con dicha prima la corporación trata de propiciar la primera de las posibilidades para ganar terreno público. En la actualidad, la firma dependiente de FCC que explota con diez grúas el servicio, ingresa 1.420.130 euros cada ejercicio. El solar donde guarda los coches y máquinas retiradas tiene capacidad para 1.700 unidades y está casi siempre bordeando el completo. Fernández Alvariño había ideado ya hace dos años construir en sus terrenos ubicados en la avenida de Madrid el primer hipermercado de coches de Galicia, en el que además se habilitaría un aparcamiento para el depósito de la grúa que actualmente ocupa el solar. Suelo recalificado El área comercial, en cuya explotación estaba prevista la participación de una inmobiliaria, una entidad financiera y varios empresarios, preveía una inversión de más de 200 millones de euros. En una superficie construida de 50.000 metros cuadrados, a cambio de la recalificación del suelo industrial en superficie comercial, Alvariño contemplaba la apertura de 15 concesionarios de coches, salas de cine, un híper y tiendas de moda de alta costura. Además del depósito de vehículos, también dispondría de un parking para un millar de plazas. La puesta en marcha del centro comercial Finca do Conde y el que proyectaba Recaré en Bembrive hicieron desistir a Alvariño ante la previsible saturación de mercado, pero la anulación del gran área pensada para la salida de la ciudad en dirección a Ourense y Portugal, podría hacer que renazca su sueño, aunque también sondeó el interés de Ikea por su solar.