El día después a la fiesta del fuego se tradujo ayer en la recogida de cerca de cien toneladas de basura, entre Vigo y su área metropolitana. Sólo en la hoguera de Panxón se quemaron 40 toneladas, sobre todo de madera. Pero este elemento no fue el principal obstáculo para los servicios de limpieza, que se encontraron con residuos más propios del botellón y, por lo tanto, mucho más persistentes: cristales. Hubo fuego por fuera (multitud de hogueras) y por dentro (el alcohol etílico encontró cobijo en muchos cuerpos), en el día más largo del año. En una jornada normal, en la ciudad de Vigo se recogen diariamente 300 toneladas de basura, por lo que ayer hubo que sumar 35 más, según datos del servicio de recogida. Por lo que respecta al Val Miñor y Baixo Miño rondaron las 25 toneladas y en la península de O Morrazo se cifraron en 30 toneladas. Las otras diez toneladas se recogieron con creces en el resto de comarcas. Sólo un par de hogueras no tuvieron carácter legal, como ocurrió en San Paio de Navia y en San Tomé de Freixeiro, al utilizar material no permitido para la combustión.