La moda de las pulseras

| JOSÉ MANUEL PÉREZ-BOUZADA |

VIGO

CONTRAPUNTO

10 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LO QUE comenzó siendo una idea solidaria acabó, como casi siempre que se quiere reeditar un éxito marketiniano, por desvirtuar su origen. Así se pasó de la amarilla pulsera de silicona de la fundación Livestrong a la doble bicolor antirracista, de la del tsunami a la antitabaco, de la de apoyo a Madrid 2012 a la de Vigo o Galicia 2005 y así hasta... Al final, publicitariamente, el recurso es fácil y no demasiado costoso. Sólo hay que asociarle una idea original, una inscripción ocurrente y seleccionar un color. Pero incluso en esto falta creatividad. Como muestra, esta conversación entre dos jóvenes escolares: Mira, ese chaval lleva la pulsera azul del Celta. No -le contesta el otro-, esa debe de ser la de la Xunta y la regata de la Volvo. Casi seguro que es la del PSOE, dice el primero. Será la del Bloque -replicó el segundo-. La única diferente es la naranja del PP. Bueno, aunque ninguna es solidaria -apostilló al fin-.