Testigo directo | Denuncia medioambiental El consejero delegado de Povisa y los vecinos de la zona han denunciado a la Guardia Civil y a la policía la contaminación acústica causada por unas excavaciones
08 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El consejero delegado de Povisa, José Silveira, y los vecinos de la zona colindante con la parcela Villa Laura, situada junto al Hospital Povisa y próxima al centro de salud Pintor Colmeiro, han denunciado al Seprona y a la Policía Local el ruido ensordecedor que producen las excavaciones que se están llevando a cabo para cimentar los edificios de la futura urbanización de viviendas. Como el subsuelo es de roca, se genera un ruido ensordecedor procedente de las excavadoras y de los martillos taladradores. Además, el tránsito de camiones de carga es continuo. El jaleo empezó en el verano del pasado año y continua. Por encima de la ley El equipo de investigación de la Guardia Civil, que realizó las mediciones de ruido, detectó más de 50 decibelios en dormitorios infantiles. La legislación prohibe que se registren más de 35 decibelios en el interior de las casas. El Seprona constató que este ruido se producía incluso cuando todavía era de noche, como ocurrió a las 7,30 de la mañana del pasado 21 de enero. Las mediciones sonemétricas efectuadas por agentes de lal Policía Local detectaron también niveles sonoros superiores a los permitidos. El propio consejero delegado de Povisa, Jose Silveira, presentó el pasado mes de enero una denuncia ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil contra Excavaciones Guimarey y el gerente de dicha empresa. Las quejas vecinales y las denuncias motivaron la paralización, durante casi un mes, de las excavaciones. Sin embargo, los vecinos aseguran que no se han producido las medidas correctoras pertinentes y que siguen produciéndose graves molestias cuando el taladro rompe las rocas que se cargan en camiones pesados.