Tierras de las fincas afectadas llegan al litoral arrastradas por aguas subterráneas La coordinadora vecinal prevé volver a reivindicar falsos túneles en zonas con peligro
31 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El Ministerio de Fomento ha abierto la vía de la expropiación para solucionar el conflicto creado por las obras del cinturón en varias viviendas de San Andrés de Comesaña, dañadas en algunos casos hasta hacerlas inavitables. Técnicos del departamento de obras públicas del Gobierno central iniciaron ayer el peritaje de los desperfectos registrados en la finca más afectada, y cuyos propietarios, dos familias con cuatro miembros, fueron desalojados el 21 de mayo. Sin embargo, el evidente peligro de desplome del inmueble impidió valorar los daños causados en el interior, que según sus dueños se han hecho todavía más grandes «hasta el punto de que por algunas de las grietas ya cabe una cabeza», aseguró el portavoz familiar de los afectados, que viven en un hotel costeado por ellos desde hace 12 días. Afectados, vecinos y dirigentes sociales de San Andrés coinciden en señalar que el muro de contención construido en uno de los taludes abiertos entre la avenida Ricardo Mella y la carretera de Camposantos se hicieron sin las medidas de seguridad oportunas y análisis geológicos completos. Añaden que la zona contaba con muchos pozos, corrientes subterráneas y un manantial, cuyas aguas estarían buscando salida arrastrando además a su paso tierras, que según diversos testigos están llegando al litoral. Las empresas constructoras, denunciadas por vía penal por los afectados, levantaron hace unos días junto al muro afectado una gran montaña de tierra, cerrando el paso en los dos carriles descendentes del cinturón antes de llegar a Navia, para impedir que el muro se desplome. Rogelio Barros, coordinador de los afectados por las expropiaciones del segundo cinturón, aseguraba ayer que al final no habrá más solución que hacer un muro nuevo. El talud cuenta con una altura de unos 15 metros y soporta parcelas con una docena de viviendas a un lado y una nave industrial al otro. Barros asegura que además de las roturas sufridas en varios hogares, a una de las fincas próximas al vial le ha surgido una grieta en el suelo de unos 30 centímetros, desplazándose una de las partes del firme otros 20 hacia el fondo. «Es como si hubiera ocurrido un terremoto», compara el líder vecinal, que anuncia la reedición inmediata de protestas y movilizaciones para exigir del Ministerio de Fomento la construcción de falsos túneles con los que evitar grandes taludes como el de San Andrés. Álvarez Cascos primero, y Magdalena Álvarez ahora han rechazado siempre esa posibilidad.