El cine llegó en chimpín a Cans

Álvaro Penas O PORRIÑO

VIGO

M. MORALEJO

Reportaje | Ambiente de fiesta para un festival que se consolida Los alpendres y bodegas de la parroquia porriñesa acogieron ayer la segunda edición del certamen de cortos, con premios a las cintas «Intensidade» y «Minotauromaquia»

21 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Al son de la charanga «Os Increíbles Fasidú» y sus músicas de famosas películas comenzó ayer la fiesta del cine de Cans, la pequeña aldea de O Porriño que ya es la meca de los cortometrajes hechos en Galicia. Los invitados llegaron en torno a las cuatro de la tarde al torreiro de la parroquia, animado punto de encuentro del festival, subidos en los cinco chimpines que después llevaron a los espectadores hasta los alpendres y bodegas donde se exhibieron los 20 cortos presentados a concurso. Estaban en la comitiva los miembros del jurado (aún en plenas deliberaciones), con la porriñesa Teté Delgado capitaneando un equipo integrado, entre otros, por el músico y diseñador gráfico Víctor Coyote, la actriz y cantante Silvia Superstar y los actores Miguel de Lira, Serxio Pazos y Chisco Amado. También se dejaron ver por Cans Ernesto Chao, Rosa Álvarez, Camila Bossa, Tonhito de Poi, la cantante Uxía o el músico Julián Hernández, además del galardonado con el Pedigree 2005 Celso Bugallo, quien recibió el premio de honor del festival en la noche del viernes, en una velada que contó con la presencia inesperada de José Sacristán. El guionista Alfonso Pato, coordinador del festival (que está organizado con la asociación cultural Arela), estaba encantado por la repercusión del evento, consolidado ya en su segunda edición. La fama de Cans es tal que ahora se abre un periodo de «reflexión», según Pato, sobre cómo deberían ser las próximas ediciones. La cuestión no es sencilla, y ayer se pudo comprobar. Además de ser un de las escasas oportunidades de ver cortos gallegos recientes (los más antiguos son del 2003) y una apuesta clara por las gentes del cine de estas tierras, Cans tiene como señas de identidad el ambiente rural en que se desarrolla, los alpendres cedidos por los vecinos y los chimpines, lo que dificulta ampliar el número de espectadores y de entradas a la venta, sólo 250. Se vendieron en 20 minutos. «A xente agardaba dende unha hora antes, tanto en Cans como no Porriño» contaba Pato. Y es que las ganas por estar en Cans eran muchas y se notaba en el torreiro. La fiesta se trasladó en los chimpines pronto a las salas. Ernesto Chao se estrenaba en Cans, aunque el año pasado fue su compañero en la serie Pratos Combinados, Antonio Durán «Morris». Chao le auguró «un gran futuro ao festival, pero agardo que non perda as súas señas de identidade». Tonhito de Poi sí repetía, y lo hizo estrenando su último videoclip. Superstar alabó «el apoyo que supone el festival para la gente que hace cortos, que siempre hace falta». Las deliberaciones fueron duras por la calidad de los trabajos presentados a concurso. Al final se premió el riesgo y la estética, según señalaron desde el jurado. Los cortos premiados fueron «Intensidade», filmado por Mario Iglesias, que logró el galardón del jurado en ficción. En animación, el premio fue para «Minotauromaquia», de Juan Pablo Etcheverri.