En primera persona

La Voz

VIGO

M. MORALEJO

La Mirilla

09 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La recién estrenada película Heroína ha devuelto al primer plano la historia de una lucha desigual, en la que la determinación de un puñado de mujeres hizo reaccionar a políticos, policías y jueces. Aunque basada en hechos reales, no deja de ser una cinta de ficción, en la que un grupo de actrices trata de imitar a las protagonistas reales. Éstas, con Carmen Avendaño al frente, volvieron a mirarnos y a hablarnos ayer desde la pantalla grande, esta vez con voz propia y con testimonios en primera persona. Fue en Érguete, durante la proyección del documental que ha dirigido Cecilia Barriga, en el que Carmen, Josefa, Dora, Sara... ofrecen sendos testimonios que ponen los pelos de punta. Y lo peor, con un final trágico ya que, salvo Carmen, todas pasaron por la horrible experiencia de enterrar a un hijo. Tienen otro denominador común, la necesidad de respuestas, las convirtió en activistas de una lucha para la que nadie las había preparado. Nadie sabía cómo enfrentarse a los destrozos físicos y sicológicos que el consumo de drogas sacaba a la luz. Familias, médicos, fuerzas de seguridad, jueces... disponían de información cero. Unas pocas madres lo tuvieron claro. Cruzarse de brazos no era la solución. Y así fue como una decena de ellas invento Érguete en 1984. Hoy tiene más de 500 socios, que saben que no pueden bajar la guardia. «El enemigo antes era más tangible, estaba a la vista de todos. Hoy hay tanta coca o más, pero las mafias se han internacionalizado y es muy difícil señalar con el dedo a los narcos con nombres y apellidos», dice Carmen Avendaño. Sin embargo, el problema de las drogas sigue siendo el pan de cada día en muchas casas. Carmen lo resumen en un ejemplo bien gráfico: «Llegan a Érguete mujeres con los pies mojados de tanto llorar». Por eso esperan que la sociedad (cada uno en su puesto) no baje la guardia. Todavía no han hecho público el nombre, pero este año premiarán el trabajo de una jueza viguesa. Como en su momento reconocieron el que hicieron (y hacen) algunos policías, agradecimiento que personificaron en Ángel Varela. Con todo, es a ellas a las que la sociedad tendrá que premiar. Creo. Y en pijama. Y hasta con delantal tuvo ocasión de ver Rosaura López al autor de Imagine . Cuatro años compartiendo casa con la familia del que fuera más carismático Beatle dan para mucho. Un poco de ese mucho (Rosaura es muy discreta) es lo que cuenta la que fuera asistenta en el famoso piso del edificio Dakota en su libro En casa de John Lennon , que ayer presentó en Vigo. Ha explicado muchas veces como llegó a casa del matrimonio Lennon-Ono pero volvió a hacerlo. Fue una cuestión de vecindad. Porque había trabajado en un piso contiguo y su antigua jefa la recomendó. Claro que antes de abrirle la puerta Yoko se aseguró de que Rosaura era la asistenta de su vida. ¿Cómo lo hizo? Pues consultando a un astrólogo. Y luego a otro, porque el primero no la convenció. Después ya todo vino rodado. No sólo pasó a formar parte de la familia, sino que la cocina era uno de los rincones favoritos de John para tocar la guitarra. Si no hay nada como una buena empanada con sabor a Galicia para inspirarse.