Reportaje | Una ciudad policéntrica Aquello de «bajar a Vigo» para hacer los recados de la semana ha pasado a la historia: las pujantes tiendas de los barrios han convertido a los vecinos en clientes
07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cada ciudad tiene sus frases. Y Vigo pude presumir de algunas muy floridas. Una de las más destacadas la alumbraron los vecinos de zonas como Coia, Bouzas, el Calvario, Traviesas o Teis, que durante años convirtieron el «bajar a Vigo a comprar» en una seña de identidad más. Pero los tiempos cambian. Y no es que en los barrios hayan dejado de «bajar a Vigo», pero sí que limitan los viajes a la calle del Príncipe y sus aledaños. Lo corroboran los propios comerciantes de los barrios. Aseguran que las compras se hacen cada vez más en la tienda de la esquina y menos en las calles céntricas. El cambio de comportamiento obedece a una mejora de la oferta comercial en los barrios, que permite a los vecinos acceder en los alrededores a lo que hace unos años sólo se encontraba en el centro. «Esa ha sido nuestra pelea durante años, y ahora estamos consiguiendo por fin que la gente se quede por aquí a hacer sus compras», explica el presidente de los comerciantes de Bouzas. Como en la antigua villa, en el resto de barrios están seguros de que el futuro de Vigo es policéntrico. La peatonalización lanza a un barrio que exige más O Calvario es un caso paradigmático que representa a la perfección el cambio de tendencia en el comercio vigués. Desde que se remató el primer tramo peatonal, las tiendas se han multiplicado en una zona en franca progresión Lo demuestran los 500 establecimientos que hay ya en el barrio, a los que se suma un mercado con productos frescos y servicio de supermercado que evita la perigranación a los emergentes centros comerciales de la ciudad. Pero no todo son bondades. La presidenta de los comerciantes de O Calvario, Encarna Álvarez, denuncia que «todo el dinero para adecentar calles se va para el centro». Sus críticas apuntan directamente al gobierno local: «Desde que se fueron el PSdeG y el BNG no se ha hecho nada aquí», subraya, antes de pedir mejoras concretas. «Falta el párking, que cada vez es más difícil aparcar, y continuar con el proyecto de peatonalización y con las mejoras». Más de cien tiendas y el mercado dan independencia a la antigua villa La villa anexionada a Vigo ha encontrado en el comercio su pequeña cuota de independencia. Las tiendas surgen por doquier y los servicios son poco a poco más completos. En los últimos años han abierto sus puertas establecimientos imprescindibles como ópticas y panaderías que, junto al mercado de productos frescos, cubren las necesidades del vecindario. «Somos 15.000 personas, así que hay clientes. Hace diez años, no veías a nadie aquí por las mañanas, y ahora está lleno de gente comprando. Hay diversidad», explica el presidente de los comerciantes, que deja caer una petición: «Se van haciendo cosas, pero falta un aparcamiento. Esperemos que lo pongan pronto en Eduardo Cabello». El crecimiento explosivo del vecindario impulsa una intensa actividad comercial Pocas zonas de Galicia, por no decir ninguna, han crecido en los últimos años al ritmo de Teis. En el barrio viven ya más de 24.000 personas, en torno a las que ha florecido el comercio. Se concentra en la zona del mercado, donde hay 55 establecimientos de productos frescos, y un supermercado con envío a domicilio. Fuera del recinto, el eje de referencia es Sanjurjo Badía, con calles próximas como avenida de Galicia o Doctor Corbal, que aglutinan la mayor parte de las tiendas. Y por si eso no colmase las necesidades del barrio, Teis dispone del mayor centro comercial de Vigo, el de Carrefour, en Travesía, donde hay comercio, hostelería e incluso cine. Lo justo para esquivar el centro clásico de la ciudad. Un núcleo pujante que reclama al Concello mejoras en las calles para asentar su comercio As Travesas no para de crecer, pero no todos evolucionan por igual. Los comerciantes se quejan de que el barrio está dividido en dos: por un lado, el próspero y adecentado entorno de las plazas de América y de la Independencia; por otro, todo lo demás. «Por eso nos vemos un poco discriminados. Dicen que van a hacer un aparcamiento y mejorar las aceras, aunque de momento la realidad es que hay una zona que está bien, pero otras calles parecen tercermundistas. Por eso hemos presentado 10.000 firmas en el Concello para que continúen con la humanización», enfatiza el presidente de la asociación que representa a trescientos establecimientos del entorno. Pese a las dificultades, As Travesas es ya uno de los centros más destacados del nuevo Vigo policéntrico. «La mayoría de los vecinos de la zona prefieren comprar aquí. Les damos confianza y un servicio personalizado, y lo agradecen», concluye. Como guinda del pastel, el barrio disfrutará pronto de la remodelación de la plaza de abastos. «A lo mejor así competimos con los centros comerciales, que cada vez hay más, y atraemos a gente de fuera», rematan los comerciantes. La zona antigua quiere aprovechar el lavado de cara de la Vuelta al Mundo para despegar Los millones de la Volvo Ocean Race caerán de lleno en el entorno del Berbés y el Casco Vello. O al menos así será si se cumple lo prometido en el plazo previsto. Mientras tanto, las empresas no paran. Vigo Vello ya suma más de 150 asociados a un proyecto de centro comercial abierto con sabor especial: la artesanía y las especialidades étnicas desmarcan a la zona del comercio tradicional. Y para surtir a un barrio abandonado durante décadas, a finales de año estará remodelado el mercado del Berbés.