IN VICUS
04 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ES MUY fácil vivir de rentas pero, muy difícil dedicarse a ganar el pan sin recursos previos. En Vigo y alrededores concebimos los ingresos del sector turístico como algo que nos "viene dado" gracias a una naturaleza generosa y a un clima benigno. Ofrecemos playa, buena temperatura y un marisco de primera calidad pero poco más. Además de, estropear nuestros arenales con paseos de muy "corto alcance", construir a pie de playa en una clara violación de la Ley de Costas y del sentido común y, aprovechar galpones cubiertos para "servir comidas" a precios prohibitivos, poco más hemos hecho por potenciar nuestro turismo. Es de tal calibre nuestro "despilfarro" que, incluso los yacimientos romanos a cielo abierto que se encuentran anexos a la Playa del Vao y Canido languidecen amenazados por la erosión medioambiental esperando que los proyectos de musealización, tras años de paralización, se hagan realidad. Cuando, hasta en los pueblos más pequeños se esfuerzan por limpiar, adecentar e, incluso, sacar brillo a los restos pétreos que se encuentran, en Vigo nos empeñamos en tapar y mirar para otro lado si aparecen restos arqueológicos de singular importancia. En lugar de protegerlos y hacerlos destacar para poder ofrecerlos cómo un reclamo turístico a mayores, nos empeñamos en ignorarlos. Lo triste es que no se trata sólo de abandono o desidia sino, sobre todo, de ignorancia. Identificamos la arqueología, el arte y la historia con conocimientos para una minoría elitista cuando, en realidad, se trata de un divertido viaje al pasado que debería ser explotado. ¿Para qué complicarse creando una alternativa de ocio para los días nubosos cuando está Santiago?