Un silencio nada neutral

| JUANMA FUENTES |

VIGO

CONTRAPUNTO

27 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

NADAR Y guardar la ropa. Los arquitectos han decidido alegar el nuevo Plan General, pero no quieren que los ciudadanos conozcan sus opiniones. Lo justifican en una supuesta loable intención de mantenerse neutrales ante la batalla política que el documento ha generado. La decisión, sin embargo, se antoja una engañifa. Más que neutralidad, su silencio puede ser entendido como cómplice. Los arquitectos no están obligados con la alcaldesa, el PP, el BNG y los promotores, impulsores de un plan polémico. De estarlo con alguien es con el conjunto de los ciudadanos, a los que escamotean sus opiniones para no herir sensibilidades a las que tienen el mayor de los aprecios. La consecuencia, como puede deducirse del contenido de su alegación secreta (ver página 5), es que los arquitectos cuestionan el plan más que los que están en la trinchera de la oposición. Eso sí, sin que nadie se entere, no vaya a ser...