Noites vivas e coleantes

| JORGE LAMAS |

VIGO

CONTRAPUNTO

16 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

QUE NO hay problema con eso de los ruidos nocturnos. Que el Concello ya está en ello, concretamente la concejala de Juventud, Lucía Molares. La edila, imitando la hábil maniobra realizada en su día por el flautista de Hamelin, decidió concentrar a todos los chavalotes y chavalotas del burgo (potenciales generadores de botellones y clientes de bares nocturnos, fuentes de ruidos) en la pista vermella de As Travesas. Colaboró, hace unas semanas, en montar un macrofiestón en un lugar alejado del sueño de los vigueses. Además, tuvo el gracejo de incluir la operación en el programa Noites Vivas , que como todo el mundo sabe era una alternativa a las noches de vino y rosas. Es pura ironía. Claro que ahora le han salido los de los bares oficiales, criticándola por su apoyo a la fiesta. Tranquilidad que todo forma parte de un plan para acabar con el ruido callejero y de paso con las Noites Vivas.