Reportaje | Un año de trabajo de los políticos vigueses en las Cortes Los diputados y senadores de la ciudad no destacan por ser los más incisivos de los representantes gallegos ni los que más preguntan por su tierra en las dos Cámaras
02 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Hace un año posaban para la foto de sus credenciales y recibían las tarjetas de visita bajo las que su nombre y el escudo de España se les reconocía ante la sociedad y la historia su condición de diputados y senadores por Pontevedra. Doce meses han transcurrido desde entonces, un tiempo en el que algunos no han parado, otros mantienen un ritmo medio y también hay quien tiende a confundirse entre la maraña de escaños. Pero lo que sí queda claro en el balance del primer año de legislatura es que sus señorías viguesas no son los más abiertos en Madrid. Ni en el Congreso ni en el Senado ninguno de ellos destaca por ser especialmente incisivo con el Gobierno, o preocupado por problemas de su circunscripción, y aunque su trabajo no se limite a preguntar, interpelar o intervenir en los plenos o comisiones, esos movimientos dejan un rastro, que en el caso de los cinco representantes de la ciudad es más bien de timidez y no de arrojo y defensa continua. Tampoco sería justo generalizar, pero entre las 218 iniciativas e intervenciones de Olaia Fernández Davila (BNG), que es la más dada de entre los políticos de Vigo en Madrid a utilizar los cauces de participación en la Cámara Baja, y las 965 del lucense Julio Padilla, las 632 del orensano Celso Delgado, las 567 de la también orensana Ana Belén Vázquez, o las 541 preguntas de Armando González, diputado de la misma provincia que los dos anteriores, hay un mundo. Padilla prepara cada día del año tres intervenciones y Fernández Davila no llega a una cada 24 horas, y eso que ella es la más activa de los políticos vigueses en las Cortes. Los últimos de la provincia Como es natural, los integrantes del top ten de la política gallega en Madrid forman parte de la oposición y además todos ellos del PP, pero ni siquiera cumpliendo esas dos condiciones destacan los vigueses dentro de los representantes de la provincia de Pontevedra. Con tres diputados por esta circunscripción, el de Vigo, Carlos Mantilla, es el que en el primer año de legislatura menos se ha significado a la hora de presionar al Gobierno. Sus dos compañeras y amigas pontevedresas, Dolores Pan y Ana Pastor, le superan en el registro de la Cámara Baja; la primera de ella con 361 preguntas y la segunda con 324. Mantilla entre iniciativas e intervenciones suma 67. En el Senado ocurre lo mismo. Los más preguntones son los senadores populares Mercedes Gallego, de Ourense, con 311 intervenciones, y María do Campo, de A Coruña, con otras 177, mientras que en el tercer lugar aparece el socialista lucense Luis Ángel Lago con 145 apariciones en escena de la Cámara Alta. Corina Porro y Enrique Curiel no pasan de 14 iniciativas, y en el caso de la alcadesa de Vigo, como certifica el diario de sesiones, sus compañeros todavía no han oído su voz en los altavoces del hemiciclo. La diputada socialista María Xosé Porteiro comparte también los lugares del fondo del ránking en lo que se refiere a trabajo plasmado en iniciativas e intervenciones. Sus 49 referencias quedan por debajo de las 88 de Antón Louro y las 100 del arousano Tabuyo, pero en el PSOE aseguran que estando en el Gobierno es más productivo recorrer despachos y hacer llamadas que preguntar y presionar en la Cámara.