Las soluciones secretas para el peaje de la AP-9

A. Castroverde REDACCIÓN

VIGO

El presidente de la Diputación asegura tener una fórmula para anular las tarifas El PSOE estudió liberar el tramo de Pontevedra a Vigo y hacer de pago la futura autovía interior hasta Puxeiros

01 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Es miércoles, 30 de marzo, y el salón de sesiones de la Diputación acaba de ser testigo de un enconado debate entre PP, PSOE y BNG antes de pedir, por unanimidad, la gratuidad de Rande. El presidente de la Diputación, Rafael Louzán, se acerca a charlar con los informadores y suelta una bomba: asegura tener una solución para el peaje de Rande que no precisa el rescate de la concesión para lograr la ansiada liberación del puente. Los informadores no pierden un segundo y preguntan por esta solución mágica. Louzán sonríe, eleva los ojos al cielo, goza con el misterio y se niega a revelar el invento, aunque deja traslucir que se conocerá en otro momento. Las fórmulas secretas No es la primera vez que los políticos de la provincia, a quienes el tema de la AP-9 inquieta cada vez más, cambian su oficio por el de quitapeajes. Eso sí, casi siempre barajan fórmulas secretas o discretas, si se prefiere la terminología al uso, que raramente se llegan a expresar públicamente. Pero la premura de las elecciones y las recientes promesas electorales a las que ahora hay que buscar salida desde el Gobierno han acelerado tanto las críticas de la oposición como las disculpas provenientes de las filas del partido en el poder estatal. Un problema tras el 14-M Poco después de ganar las elecciones al PP, responsables socialistas, que habían prometido liberar Rande para todo tipo de tráficos, comenzaron a estrujarse los sesos para ver cómo salían del atolladero. Y, entre las fórmulas barajadas, apareció una hipótesis mágica: liberar la autopista AP-9 entre Pontevedra y Vigo, y hacer de peaje la futura autovía interior Vigo-Pontevedra. Cuando la idea pasó de la servilleta de café a instancias más serias, se vieron las dificultades que comporta su aplicación. Entre otros inconvenientes, transformar la autovía interior en una autopista de pago supondría convocar un concurso para otorgar una nueva concesión. Y nada garantizaba que fuese a parar a la misma empresa que, actualmente, tiene la explotación de la AP-9. Además, habría que hacer muchos estudios antes de ver si un trayecto compensaba económicamente el otro y, de no ser así, sería preciso indemnizar a la actual concesionaria de Rande. Y es que el oficio de quitapeajes es más complicado de lo que algunos suponen en campaña electoral, pese a que en Cádiz ha resultado posible, con la mediación de la Junta de Andalucía y su presidente, el también socialista Manuel Chaves, a la cabeza. Cambio de escenario Antes de las segundas elecciones generales que ganó el Partido Popular, el ex vicepresidente Mariano Rajoy se comprometió a hacer «lo posible» por liberar Rande. Ahora, si se atiende a los mensajes que mandan esferas socialistas bien informadas, se asegura que el diputado Antón Louro está haciendo también «lo posible» junto al secretario de Organización, José Blanco, para lograr una solución satisfactoria. Al igual que sucedió bajo el Gobierno de José María Aznar, los nuevos mensajeros insisten en la era de Zapatero en que el malo de la película sigue siendo el mismo, es decir, el titular del ministerio de Fomento. La única diferencia es que ahora este triste papel se asigna a la gaditana Magdalena Álvarez en vez del asturiano Francisco Álvarez Cascos.