Una calle para Gago de Mendoza

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ÓSCAR VÁZQUEZ

Reportaje | La reclamación de una deuda histórica Antolín Gago reivindica desde hace siete años que se reconozca públicamente con una calle o plaza la figura de su ilustre antepasado, Juan Gago de Mendoza

26 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Antolín Gago de Mendoza Sánchez no descansará tranquilo hasta que el Concello de Vigo honre públicamente a a su ilustre antepasado Juan Antonio Gago de Mendoza y Freire, el hidalgo marinense que defendió Vigo al lado de Cachamuiña y Carolo. Don Antolín, tras siete años de silencio administrativo, hace tiempo que empezó a perder la paciencia y la compostura, sobre todo desde que el 2002, el ex-concejal Carlos Príncipe tuvo la iniciativa de que el callejón que rodea el Museo de Arte Contemporáneo tomase el nombre de calle de Londres. «Los ingleses vinieron aquí a masacrarnos y les pusimos una calle. Ellos tienen una calle de Vigo en Londres, pero es para recordar su victoria», explica. Pero la indignación de Gago crece cuando piensa que la ciudad ha puesto a espacios públicos «¡el nombre de un bicho, de un gusano!, dice en referencia a la Plaza de la Miñoca. La historia Cada vez que se acerca la fecha conmemorativa de la Reconquista de Vigo, el pariente ninguneado en la memoria familiar insiste en recordar que Juan Gago de Mendoza fue «el único defensor, la única fuerza en Marín que salvó la vida de su pueblo contra los invasores ingleses que vinieron a ultrajar y robar. Tenía barcos corsarios con sus cañones y fue puesto por el rey Carlos IV a luchar contra los invasores. Además, fue un héroe destacado en la reconquista al lado de Cachamuiña y Carolo. Cuando éste cayó fulminado, Gago recogió el hacha que llevaba y se la entregó a Cachamuiña. Juan Gago se volvió loco y a golpes de culata peleó como un valiente. El Rey le dió el título de Capitán porque salvó muchas vidas y escondió en Pontevedra la plata que iba en los barcos antes del saqueo». Gago añade que el Pazo Quiñones de León fue de los Gago de Mendoza desde 1678 a 1918. «Desde entonces fueron sus dueños todos sus descendientes hasta el marqués de Valladares, que se casó con Marianne Wythe y falleció a los 34 años. No tuvieron hijos y Fernando Quiñones de León y Elduayen dejó como heredero a su padre, Fernando Quiñones de León, Marqués de Alcedo, duque de Santo Magno y Conde de Vañuelas. Éste, al no tener nietos, donó en 1918 al Ayuntamiento de Vigo el parque y el palacio para disfrute del pueblo». Ahora, Antolín Gago vuelve a la carga y se ha dirigido a la alcaldesa, Corina Porro, para que desfaga el entuerto . Por ahora, no hay respuesta. «Me da mucha pena que hasta el momento nadie en el Ayuntamiento de Vigo se haya interesado por este ilustre personaje. Vivo afligido por ello», se lamenta.