La rehabilitación, que comenzó en septiembre, permitirá que el centro mantenga su categoría Unos 250 alumnos se reparten entre una zona avanzada de inmueble y otro local
14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La rehabilitación integral del conservatorio municipal de música Reveriano Soutullo de Ponteareas será realidad en abril. El centro volverá entonces a abrir sus puertas, tras siete meses de obras. Los 250 alumnos que están matriculados en esta escuela, con importante tradición y proyección, se reparten de momento entre un local situado frente al inmueble del conservatorio, el edificio de las antiguas Escuelas Públicas, y ocho aulas del centro, cuya reforma está ya más avanzada. La rehabilitación permitirá mantener la categoría profesional y de grado medio del conservatorio de música, cuya continuidad, por los requerimientos de la Consellería de Educación, llegó a correr peligro. Las obras se iniciaron en los primeros días de septiembre, financiadas por la Diputación y el Concello. La inversión ha rondado los 250.000 euros, realizada en varias fases. El edificio de las Escuelas Públicas es la sede del conservatorio desde 1995, cuando fue inaugurado. Compartía las aulas y sus enseñanzas musicales entonces con la biblioteca y el museo municipales. Cuando comenzó la actividad del conservatorio, ya con grado medio, Educación requirió la remodelación del inmueble para mantener la categoría. Tras varias solicitudes, la Xunta concedió una prórroga hasta el 1 de junio del 2003. Esta prórroga debió ser ampliada con posterioridad. A las exigencias de la Xunta se unieron las denuncias de los padres de alumnos y del antiguo equipo directivo sobre las condiciones en las que se encontraba el inmueble, aulas e instrumentos en el mes de marzo del 2004. Aplazamientos La complejidad de la obra ha obligado a diversos aplazamientos sobre el calendario previsto para su finalización. En principio iba a estar terminada en verano. Después, a inicios del invierno. El hecho de que la fachada del inmueble estuviese catalogada por Patrimonio ayudó al retraso. Estas circunstancias, unidas al hecho de asistir a clases en un local alternativo, no han desanimado sin embargo a los alumnos. El director del conservatorio, José Feliciano Alonso Rodríguez, considera que «el ritmo de las asignaturas está siendo exactamente igual que antes. Los alumnos lo llevan bien, porque ven que las obras avanzan. No hay punto de comparación entre lo que había antes y lo que ya hay ahora». El conservatorio pasará de tener doce aulas a contar con el doble. También dispondrá de un auditorio para 150 personas, nuevos instrumentos, una biblioteca, acceso para discapacitados y ascensor.