El BNG está convencido de que la mayoría de los vecinos no están de acuerdo con la pretensión del PP de convertir Cangas en una ciudad. Clara Millán y Óliver Álvarez dicen que los cangueses quieren conservar su identidad y su actual forma de vida. El BNG puso en marcha una tercera fase de su plan de trabajo sobre el PXOM, encaminado a mostrar al vecindario su oposición al documento. La primera fase consistió en la contestación política; la segunda, en trasladar información «estrictamente técnica» a los vecinos y la tercera, en presentar sus conclusiones, que serán sus alegaciones al Plan Xeral. El resultado de las reuniones les lleva a concluir que la mayoría de los cangueses creé que el PXOM perjudica sus intereses. Les preocupa la «falta de rigor» del documento, especialmente en el trabajo de campo del rural. Álvarez entiende que es necesario ampliar la zona de toleracia de los núcleos, así como limitar la extensión de las áreas de reparto o replantearse las cesiones.