La modernización de la plaza de abastos de O Porriño está llegando a su fase final. Con un presupuesto de 43.000 euros, financiado en un 70% por la Xunta y en un 30% por el Concello, la reforma está ya en la segunda planta del inmueble, tras la renovación de los puestos del bajo. El edificio fue proyectado por el arquitecto José Bar Boo en 1970 y las obras concluyeron cuatro años después. En estos momentos, y como complemento a la oferta de la plaza, desde la concejalía de Comercio negocian con una distribuidora para la instalación de un supermercado que ofrezca productos que no compitan con los que se venden en los puestos. La regulación planteada por el Concello, y que fue aprobada el lunes en fase inicial por unanimidad, pretende, según precisó Iván Vaqueiro, la actualización de las concesiones de los puestos, que son de propiedad municipal. Especifica desde horarios de actividad hasta los productos que se pueden vender.