Puentes sobre arenas movedizas

ANÍBAL BARBÓN

VIGO

EL PERISCOPIO | O |

09 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Puenting local Vigo es una ciudad creativa, de eso al menos no hay duda, e incluso es una urbe en la que el ingenio se adelanta a la realidad con décadas de diferencia. Al ingeniero Gerardo Campos , por ejemplo, se le ocurrió en los años cuarenta que Vigo y O Morrazo además de verse todos los días con el mar por medio deberían contar con un cordón umbilical con forma de puente sobre la ría que hiciese de ambas zonas un espacio urbano único. Su idea tardó casi cuarenta años en hacerse realidad con la apertura del puente de Rande. Y por eso ahora hay quien piensa que es absolutamente necesario plantear ya un nuevo paso para evitar el colapso del existente y que al menos dentro de otros cuarenta años exista ya otra alternativa viaria que una O Morrazo y Vigo. Alvariño , de quien todavía se está esperando que presente su proyecto, fue el primero en exigir el nuevo puente. Porro se sumó después, aunque con mucho menos ánimo que Soto , por ejemplo, y quizás tuviera que ver en ello que el conselleiro Núñez Feijoo echase el freno al decir que no creía en más peajes y puentes sobre la ría. Y como el PSOE tarda en decidirse, la bandera del Rande II acaba de ser levantada otra vez para animar el tema y esta vez por el gerente de los promotores inmobiliarios, Miguel Font . El arquitecto técnico traza desde la revista que dirige un nuevo Golden Gate entre Alcabre y Cangas, acompañando la idea de imágenes de los más modernos, estilosos y costosos puentes construidos a lo largo del planeta, completando incluso el proyecto con la visión del compañeiro Soto de unir Marín con Sanxenxo con otro paso sobre la ría de Pontevedra. Y no se trata aquí de cuestionar la idea, aunque los expertos en tráfico no se hacen a la idea de hacer del entorno de Samil un gran nudo viario, y para los ecologistas sea como mentar a la bicha, pero quienes desconfían de la idea de Font y Alvariño lo hacen porque ven en ella un interés camuflado de hacer de O Morrazo una gran urbanización a la que miles de vigueses estarían dispuestos a trasladarse o tener el adosado de verano. Vamos, que ven bastante negocio al final de un puente que consideran que se asentaría en arenas movedizas.