Los muchachos se van de gira

VIGO

ALEJANDRO

Reportaje | Panxón, capital de Benposta Los jóvenes que forman el circo del Padre Silva inician la semana que viene una serie de actuaciones por Cataluña pero seguirán residiendo en el municipio de Nigrán

14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?hora que los vecinos de Nigrán se habían acostumbrado a su presencia, los chicos del Padre Silva tienen que hacer las maletas para descubrir nuevos horizontes. La próxima semana comienzan una gira por diferentes localidades de Cataluña que les mantendrá alejados de su «nuevo hogar» en la casa parroquial de Panxón durante un mes y medio. Después tienen previsto realizar más actuaciones en otros puntos de la península, junto con otra compañía de circo cubana, por lo que aún tardarán una buena temporada en regresar. Lo cierto es que los locales del antiguo orfanato del Templo Votivo de Panxón, que han sido cedidos por el párroco con el permiso del Obispado, se ha convertido en su base permanente. Por lo menos no se marcharán mientras que la justicia no acabe por dilucidar el conflicto por la titularidad de los terrenos de Benposta, cuestión que en la actualidad se resuelve en las más altas instancias judiciales. «Aquí vendremos a descansar de nuestras presentaciones en público», comenta Toni, uno de los patriarcas de esta gran familia y que ejerce como director del circo. En Panxón encontraron cobijo cuando a finales del pasado verano iniciaron su destierro para seguir al Padre Silva. Los componentes del Circo de los Muchachos organizaron ayer por la tarde una fiesta de despedida. Despedida En el acto entregaron al alcalde un libro sobre la historia de Benposta en señal de agradecimiento por la acogida que les han brindado durante los últimos meses. El Concello de Nigrán les recibió con las puertas abiertas y les cedió el polideportivo municipal de Panxón durante varias horas al día para que pudieran ensayar sus números. La hospitalidad que han encontrado en Nigrán ha hecho que los chicos se acostumbren fácilmente a su nueva vida. La mayoría son extranjeros y proceden de países como Marruecos, Guatemala, Guinea Ecuatorial, El Salvador, Rusia o Alemania y con edades comprendidas entre los 13 y los 18 años. «Los chicos están muy felices, salir de Benposta les ha sentado bien porque el ambiente estaba muy enrarecido; ahora lo que queremos es que se marchen todos los profesores corruptos y especuladores que allí quedaron para poder volver a nuestra casa lo antes posible», comenta el director del circo. La jornada Se levantan a las ocho de la mañana y después de las tareas de limpieza acuden al pabellón de deportes, donde están hasta la una del mediodía haciendo gimnasia.?Los chavales están escolarizados. Por las tardes, reciben cinco horas de clases de una profesora que tienen asignada en su aula itinerante. También tienen tiempo para el ocio. En los locales del Templo Votivo de Panxón pasan el tiempo jugando a las cartas, al fúbol o viendo películas de video. Son actividades que les hacen olvidar la dureza de la vida errante del circo y que dentro de muy pocos días van a volver a experimentar.