En el complejo de Ojea están ubicadas las dos últimas fábricas de conservas de pescado de Cangas, la de Lago Paganini y la de Iglesias. Son dos conserveras que da trabajo a unos 150 empleados. Ambos empresarios estarían dispuestos a un traslado al futuro parque industrial, aunque no a cualquier precio. Existen otras naves que no desarrollan ya la actividad para la que obtuvieron la concesión. Costas intentó ejecutar el deshaucio, pero los titulares recurrieron ante el Supremo. El alcalde cangués dijo días atrás, en el acto de presentación del anteproyecto de César Portela, que el procedimiento judicial está próximo a concluir. Si finalmente Costas recupera las dos naves en litigio, el Concello solicitará la concesión. La pretensión del equipo de gobierno era derribarlas para construir un párking subterráneo. César Portela apuesta por su conservación para destinarlas a usos sociales.